Musicoterapia Personas Con Discapacidad Intelectual q Envejecen

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    Ximena Valverde Ocriz, Eliana Noem Sabeh

    programa de musicoterapia parapersonas con discapacidad intelectual que envejecen

    [Music Therapy Program for People with Disabilities

    Intellectual Aging]

    Ximena Valverde Ocriz

    Universidad Pontificia de Salamanca

    Eliana Noem Sabeh

    Universidad Pontificia de Salamanca

    La musicoterapia es un proceso sistemtico de intervencin donde el tera-peuta ayuda al cliente a mejorar la salud a nivel fsico y psicolgico, utili-zando experiencias musicales y las relaciones que evolucionan por mediode ellas como fuerzas dinmicas de cambio (Bruscia, 1997). El presente tra-bajo describe un programa de musicoterapia llevado a cabo en un grupode personas con discapacidad intelectual que envejecen. El programa tuvocomo objetivo prioritario ofrecer apoyo socio-emocional mediante la uti-lizacin de la msica y el sonido. Fue una propuesta de carcter preventi-

    vo, integrando lo recreativo y lo teraputico. El diseo se realiz a partir de lasnecesidades detectadas en los participantes, principalmente el desarrollo de laautoestima, el fortalecimiento de la autonoma, y el reconocimiento, expresin yregulacin de las emociones. La metodologa de intervencin fue grupal, inte-ractiva y experiencial. Se aplicaron tcnicas especficas de musicoterapia, como laejecucin musical, la escucha activa, la improvisacin vocal e instrumental, elmovimiento y la expresin corporal, la creacin de espacios sonoros. Los usuariosdel programa participaron voluntariamente en la propuesta, encontrando ensta un espacio de libre expresin y una nueva forma de comunicacin e inte-raccin social. Se observaron cambios cualitativos a nivel actitudinal y socioemo-cional.

    PALABRAS CLAVE: musicoterapia, discapacidad intelectual, programa, enveje-cimiento.

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  • introduccin

    Desde el inicio de la humanidad lamsica, el sonido y la danza han sido uti-lizados con fines teraputicos. En la anti-gedad la msica se empleaba parainfluir tanto en estados emocionales,como cognitivos y fsicos de los indivi-duos, incluso se le atribuan fines curati-vos y mgicos. Pero es durante el sigloXIX cuando se desarrolla material biblio-grfico de referencia sobre la musicotera-pia, elaborado por mdicos y estudiantesde medicina. De esta manera se comien-za a dar forma a lo que en el siglosiguiente pasara a ser una nueva discipli-na sanitaria (Alvin, 1984).

    En la primera mitad del siglo XX suaplicacin teraputica toma nuevas direc-ciones, entre otras razones debido a laintegracin entre los saberes mdicos,psicolgicos y psiquitricos con la reali-dad de la experiencia musical. La investi-gacin clnica y experimental, por otro

    lado, empieza a ofrecer datos contrasta-bles sobre la eficacia de la msica en unavariedad de contextos (Vink y Bruinsma,2003). Podemos destacar a figuras impor-tantes en el desarrollo inicial de la disci-plina tales como Eva Vescelius, MargaretAnderton o Isa Maud Ilsen, quienes ini-ciaron las primeras intervenciones consoldados de la segunda Guerra Mundialque haban sufrido trastornos fsicos ymentales (Davis, Gfeller y Thaut, 2002).

    Es, sin embargo, durante la segundamitad del siglo XX cuando se consolida laMusicoterapia gracias a la unin de susrepresentantes, quienes forman asocia-ciones en diferentes lugares del mundo ycrean posteriormente una FederacinMundial, hoy conocida como The WorldFederation of Music Therapy. En Europatambin contamos con unaConfederacin Europea deMusicoterapia. En la actualidad, existennumerosos programas de formacin deprofesionales de la musicoterapia envarios pases. En algunos de ellos consti-

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    programa de musicoterapia para personas con discapacidad intelectual que envejecen

    Music therapy is a systematic process of intervention, in which a therapisthelps a client to improve physical health and psychological level, usingmusical experiences and relationships that develop through them asdynamic forces of change (Bruscia, 1997). This paper describes a musictherapy program conducted in a group of people with intellectual disabil-ities who are aging, those attending a day center. The program mainobjective was to provide socio-emotional support through the use of musicand sound. It was a proposal for a preventive nature, integrating the

    recreational and therapeutic. The design was based on the needs identified inthe participants, focusing mainly on the development of self-esteem, strength-ening the autonomy, and recognition, expression and emotion regulation. Themethodology of intervention had a group character, interactive and experiential.Various specific techniques from the music therapy field, such as musical perfor-mance, active music listening, improvisation, both vocal and instrumental, move-ment and body expression, the creation of sound spaces, among others. Users ofthe program voluntarily participated in the proposal, finding in it a free speechand a new form of communication and social interaction. Qualitative changeswere observed attitudinal and social-emotional level.

    KEY WORDS: Music Therapy, Intellectual Disabilities, Program, Aging.

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  • tuyen carreras de grado y en otros, comoes el caso de Espaa, formaciones depostgrado.

    Por ser una terapia integradora ytransversal, se utiliza para intervenir endiferentes colectivos y contextos, entrelos que podemos citar: personas con tras-tornos del desarrollo (Kim, Wigram yGold, 2008) , con discapacidades fsicas,sensoriales e intelectuales (Moore,Peterson, OShea, Mcintosh y Thaut,2008; Lotan y Gold, 2009), nios y adultoscon trastornos psiquitricos (Gold,Voracek y Wigram, 2004), atencin tem-prana (Nicholson, Berthelsen, Abad,Williams y Bradley, 2008), geriatra(Svandottir y Snaedal, 2006), violenciadomstica (Day, Baker y Darlington,2009) inmigracin (Baker y Jones, 2006),neonatologa (Standley et al., 2010),rehabilitacin neurolgica (Aldridge,Schmid, Kaeder, Schmidt y Ostermann,2005).

    En el presente artculo ofrecemos unabreve introduccin al campo de la musi-coterapia y describimos un programa deintervencin llevado a cabo recientemen-te con personas con discapacidad intelec-tual que envejecen, en el marco de unproyecto de colaboracin entre el CentroMadrigal II (Asprodes Salamanca) y elMster en Musicoterapia de laUniversidad Pontificia de Salamanca.

    Qu es la Musicoterapia?

    Se pueden encontrar diversas defini-ciones de Musicoterapia. stas han idocambiando y evolucionando con el pasode los aos (Alvin, 1984; Bruscia, 1997;Davis, Gfeller y Thaut, 2002; Poch, 1999;Thayer, 1993).

    De acuerdo con la Federacin Mundialde Musicoterapia (2008): La musicotera-pia consiste en el uso de la msica y/o desus elementos (sonido, ritmo, meloda,

    armona), por un musicoterapeuta califi-cado, con un cliente o grupo, en un pro-ceso destinado a facilitar y promovercomunicacin, aprendizaje, movilizacin,expresin, organizacin u otros objetivosteraputicos relevantes, a fin de asistir alas necesidades fsicas, psquicas, socialesy cognitivas.

    Para Bruscia (1997), la musicoterapia esa la vez un proceso artstico, creativo ycientfico. El trmino Musicoterapia,plantea el autor, se utiliza para hacerreferencia a dos campos de indagacinde manera simultnea: por un lado serefiere al estudio del complejo sonido-ser humano-sonido y la bsqueda deelementos derivados. Por otro lado, seutiliza para la definicin de un conjuntode recursos teraputicos que privilegianel lenguaje no verbal crporo-sonoro-musical y del movimiento, tendiente aelaborar en la superacin de sntomaspatolgicos.

    Por qu una terapia con Msica?

    Podemos tomar como ejemplo afirma-ciones realizadas por Juliette Alvin(1965), precursora en la utilizacin demusicoterapia en pacientes con discapaci-dad intelectual, quien seala que la msi-ca es la ms social de todas las artes.Como parte de una funcin social haafectado al hombre comprometido conella, ya sea como partcipe o bien comoespectador. En s misma tiene una pode-rosa influencia integradora.

    Por otro lado, los niveles de frecuenciao registros tonales, pueden afectar elestado de tensin/relajacin de quienescucha. La intensidad o niveles dinmi-cos generalmente afectan a los senti-mientos de poder, fuerza, seguridad yadecuacin. El color tonal tiene un granpoder asociativo ya que es la primeracualidad a la que respondemos en trmi-nos de placer/no placer y el medio prima-

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  • rio por el que damos a la msica y almsico una identidad. El intervalo queforman meloda y armona determinan elsignificado emocional, el ritmo y eltempo organiza el flujo temporal y lasecuencia de acontecimientos sentidos(Bruscia, 1997).

    Existen respuestas fisiolgicas y psico-lgicas frente al fenmeno sonoro:

    Respuestas fisiolgicas: el sonido afec-ta el sistema nervioso autnomo, que esla base de nuestra reaccin emocional;por otro lado, es capaz de estimular res-puestas reflexivas, inducir las fases neuro-lgicas y sensoriales de excitacin y rela-jacin, acelerar o frenar las funcionesperidicas del cuerpo como la respira-cin, el ritmo cardiaco, la presin arterialo el ritmo digestivo (Bruscia, 1997;Bhunnoo, 2008). La msica adems es unmedio de generacin de fuerza fsica, yaque el ritmo estimula la accin musculare induce actos corporales.

    Respuestas psicolgicas: las respuestaspsicolgicas a una experiencia musicaldependen de la capacidad del oyente odel ejecutante para comunicarse o identi-ficarse con ella. Esto no depender exclu-sivamente de la calidad de la msica nidel nivel de la ejecucin, sino ms bien dela significacin personal que tenga parael oyente. Los principales efectos psicol-gicos de la msica sobre el individuo sonaquellos que dan origen a la comunica-cin, la identificacin, la asociacin, lafantasa, la expresin personal y el cono-cimiento de s mismo. La msica puedeexpresar toda la gama de experienciasdel hombre. Induce a un repertorio muyamplio de respuestas, inmediatas o dife-ridas, voluntarias o de carcter automti-co. Tiene el poder de evocar, asociar eintegrar; es por esa razn que se convier-te en un recurso excepcional de auto-expresin y de liberacin emocional(Alvin, 1984; Poch, 1999; Davis, Gfeller y

    Thaut, 2002).

    Toda expresin musical conforma undiscurso no verbal que refleja, al mismotiempo, ciertos aspectos del mundo sono-ro internalizado y tambin algunosmecanismos habituales a los que todoindividuo recurre para provocar la movili-zacin y consiguiente proyeccin de esemundo sonoro con fines expresivos y decomunicacin (Hemsy de Gainza, 2007).Para Fretgman (1990), la musicoterapiaes el mbito de recuperacin del hechomusical como fenmeno grupal, colecti-vo, generador y movilizador de estadosemocionales. En la relacin teraputica,los sonidos permiten fundar un puentede comunicacin pre-verbal, de expresinarcaica concreta, conectada con el aquy ahora.

    Musicoterapia y discapacidad inte-lectual

    La utilizacin de la musicoterapia enpersonas con discapacidad intelectualtiene su gnesis a mediados del siglo XX,cuando algunas escuelas pblicas y priva-das de Estados Unidos incluyeron el usode la msica como elemento integral desus currculum, con el objetivo de ayudaral desarrollo del lenguaje, las habilidadesmotrices y la competencia social.

    El modelo mdico que abordaba a ladiscapacidad intelectual como una enfer-medad sin cura, se fue sustituyendo porel modelo de desarrollo, que enfatizabala adquisicin de habilidades de lengua-je, motoras, preacadmicas, acadmicas ysociales (Coates, 1987, citado en Davis,Gfeller y Thaut, 2002). Fue entoncescuando los musicoterapeutas comenza-ron a utilizar la msica para provocar res-puestas afectivas (emocionales), estimu-lar la memoria, la comunicacin y lashabilidades sociales y motoras. SegnDavis, Gfeller y Thaut, (2002), los objeti-vos que persigue la musicoterapia en la

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  • intervencin de personas con discapaci-dad intelectual se pueden agrupar cincocategoras:

    - Conductas sociales y emocionales:dado que frecuentemente las perso-nas con discapacidad intelectual tie-nen problemas a la hora de adquirirhabilidades sociales, se utilizan activi-dades musicoteraputicas estructura-das, que incorporan movimiento, can-ciones y actividades rtmicas que pue-den ofrecer la estimulacin necesariapara adquirir habilidades socialesapropiadas. En lo referido al desarro-llo emocional, es posible trabajar apartir del reconocimiento y asociacinde una identidad musical propia y/odel entorno. La msica en este puntoaportar seales de reconocimientoemocional. Por otro lado ser un fuer-te impulsor de la expresin emocionalpersonal.

    - Habilidades motoras: la msica porexcelencia es un potente estmulopara el desarrollo motriz. Este tipo deactividades permitir a la persona condiscapacidad intelectual, explorar supropio cuerpo a travs del movimien-to libre y guiado. Se trabajan ademshabilidades referidas a conceptostales como lateralidad, direccionali-dad, flexibilidad y agilidad, y por otrolado se puede potenciar la motricidadfina a travs de la ejecucin de instru-mentos as como de actividades deexpresin plstica unidas a las deexpresin musical.

    - Habilidades de comunicacin: la musi-coterapia potenciar el desarrollo dehabilidades comunicativas, ya que atravs del sonido y sus componentes,un terapeuta podr ayudar a unpaciente a desarrollar el lenguajeexpresivo, receptivo, la intencincomunicativa, la escucha activa y lacapacidad de seguir consignas. Por

    otro lado la msica puede ayudar adesarrollar destrezas tales como elreconocimiento, diferenciacin y dis-criminacin sonora y fundamental-mente a la toma de conciencia delentorno sonoro.

    - Apoyo para potenciar el rea cogniti-va: como sabemos las personas condiscapacidad intelectual tienen difi-cultad para prestar atencin a unadeterminada tarea. Esto, entre otrascausas, se debe a la dificultad que tie-nen para filtrar estmulos relevantes.En lo que se refiere a seguir instruc-ciones y para que stas sean significa-tivas debern ser muy simples y con-cretas. La musicoterapia a travs dejuegos musicales tales como la repeti-cin de sonidos y/o el seguir instruc-ciones a partir de canciones reiterati-vas en sus letras puede ser un efectivomedio para lograr avances en estarea. De igual modo, ya sea con la uti-lizacin de instrumentos musicales uobjetos de uso cotidiano a los queasignamos funciones musicales, pode-mos contribuir al desarrollo de habili-dades cognitivas, a travs de la dife-renciacin o clasificacin de sonidos.

    - Msica como Actividad de Ocio: desdela musicoterapia puede animarse a laspersonas con discapacidad intelectuala utilizar la msica en su tiempo libre.

    programa de musicoterapia para per-sonas con discapacidad intelectualque envejecen

    Introduccin

    El programa de Musicoterapia quepresentamos se llev a cabo en El Centrode da Madrigal II, perteneciente aAsprodes-Feaps Salamanca, que atiendea personas con discapacidad intelectual

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  • que envejecen. Dicho centro cumple lafuncin de apoyar y mejorar las habilida-des sociales y cognitivas que poseen losusuarios, a travs de diferentes activida-des divididas por reas. Asisten a diarioaproximadamente 50 personas, con unaedad a partir de los 45 aos. Durante seismeses de intervencin musicoteraputicase abordaron las necesidades socio-emo-cionales, cognitivas, comunicacionales ymotrices de la poblacin participante.

    A continuacin se presenta las princi-pales caractersticas del programa:

    - Se trabaj en sesiones grupales.

    - Fue una propuesta de carcter pre-ventivo, en donde se integr lo recre-

    ativo y lo teraputico (haciendo espe-cial hincapi en el abordaje de losaspectos socio-afectivos de su momen-to vital) desde la interaccin medianteexperiencias musicales en grupo.

    - Fue un programa de apoyo emocionalcon msica, que se ajust a la progra-macin general de la organizacin y alas necesidades de los destinatarios.

    - Se evalu cada sesin en conjunto, ascomo individualmente a cada partici-pante, de forma sistemtica y conti-nua, realizando un seguimiento per-sonalizado, teniendo en cuenta larelacin que cada uno mantena conotras personas significativas de suentorno. Para ello, se utilizaron tcni-

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    Tabla 1. Objetivos del programa de musicoterapia por reas de intervencin

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  • cas cualitativas de evaluacin, laobservacin directa o con cmara devdeo, fichas de registro, entrevistas(formales e informales), valoracin deinformes previos.

    Objetivos

    Una vez que se detectaron las posiblesnecesidades de los participantes, se for-mularon los objetivos de la intervencin,que se muestran en la Tabla 1.

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    Tabla 2. Caractersticas de los grupos de participantes

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  • Metodologa

    Participantes

    Los usuarios que participaron en elprograma fueron un total de 33 perso-nas, de los cuales 16 eran mujeres y 17hombres; 22 eran residentes del mismocentro y 11 asistan al lugar, solamente alcentro de da, ya que vivan con sus fami-lias.

    Las caractersticas descriptivas de losparticipantes son las siguientes:

    Edad: el rango de edad flucto entrelos 45 y los 74 aos, ajustndose, portanto, a la edad en que empieza a pro-ducirse el proceso envejecimiento en lapoblacin con discapacidad intelectual.

    Agrupacin: se conformaron tres gru-pos para llevar a cabo la intervencin,tomando como variable de agrupamien-to la similitud en las necesidades de losparticipantes. En la Tabla 2 puedenobservarse las caractersticas de los gru-pos.

    Estructura de las sesiones

    Las sesiones constaron de dos fasespreparatorias y cinco fases de activida-des. Todas ellas estaban articuladas porcuatro criterios metodolgicos (Mateos,2004):

    - Alternar las fases de exteriorizacincon las fases de interiorizacin.

    - Primero desarrollar las conciencia de smismo para pasar a la conciencia delotro.

    - Mantener la atencin-motivacin-afecto de los participantes a lo largode las siete fases mediante la escuchamantenida.

    - Encadenamiento de actividades bus-cando la unidad y la variedad.

    El programa tuvo una duracin totalde ocho meses. La frecuencia de la inter-vencin fue de una sesin semanal porgrupo, de entre 60 a 90 minutos cadauna. El desarrollo temporal de este pro-yecto de intervencin se dividi en eta-pas; la primera de ellas consisti en unperiodo de observacin de dos meses,utilizando la observacin natural, partici-pando en las diferentes actividades dia-rias que los usuarios del centro realiza-ban. De esta forma se logr detectar lasnecesidades y objetivos planteados en elprograma. La segunda etapa del trabajo,de seis meses de duracin, consisti en lapuesta en marcha de la intervencin, pre-via formacin de los grupos.

    Mtodos y tcnicas

    La metodologa utilizada vari en fun-cin del objetivo a trabajar, pero pode-mos decir que consisti bsicamente enun acercamiento entre personas, con lautilizacin de la msica y los instrumen-tos musicales como objetos intermedia-rios (Benenzon, 2000) y como objetoprincipal de encuentro. Entre las tcnicasse cuentan la escucha, la improvisacinmusical, la ejecucin instrumental yvocal, diferentes formas de expresincorporal, la danza, la sonorizacin y dra-matizacin de situaciones y experienciasde vida de los participantes.

    Se realizaron sesiones tanto de carc-ter experienciales, experimentales, ldi-cas e interactivas. Por otro lado es impor-tante sealar que los participantes de lassesiones de musicoterapia tuvieron un rolactivo en el transcurso de la terapia.

    2.3.4. El encuadre

    Para referirnos al significado y el valordel encuadre musicoteraputico esimportante tener en cuenta sus elemen-tos fundamentales, que son los siguientes(Mateos, en prensa):

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  • - El proceso de interaccin con activida-des musicales para establecer unarelacin de ayuda socio emocional.

    - Las actitudes musicoteraputicas.

    - Las actividades musicales que propi-cian el proceso de interaccin.

    - Los recursos y tcnicas para el desarro-llo de las sesiones.

    - El tiempo de las sesiones y del trata-miento.

    Veamos con ms detenimiento cadauno de estos aspectos:

    - El proceso de interaccin con activida-des musicales para establecer unarelacin de ayuda socio emocional.Esta es la columna vertebral del pro-ceso de intervencin musicoteraputi-ca. La msica en s misma no cura, solopuede aliviar. Lo que hace que unpaciente entre a travs de sesiones demusicoterapia en un proceso de desa-rrollo psicolgico afectivo-social es elencuadre musicoteraputico comple-to, especialmente su relacin con lapersona que le ayudar con las activi-dades musicales.

    - Las actitudes musicoteraputicas. Lasinstituciones que atienden a personascon diferentes tipos de situaciones cr-ticas, necesitan de un profesional quesepa comprender y atender las situa-ciones de cada da en cada momento.En una sesin pueden darse oportuni-dades para trabajar aspectos troncalesen la persona sean stos de carcterldico, educativo y/o psicoteraputico(socio-afectivo). La utilizacin de lamsica como medio de acercamiento,requiere de una actitud permanentede escucha y observacin. Algunas delas principales actitudes que contribu-yen a producir un vnculo en la rela-cin paciente terapeuta son:

    - Aceptacin incondicional

    - La empata

    - La escucha

    - La observacin

    - La autenticidad y la coherencia delterapeuta.

    - Las actividades musicales propician elproceso de interaccin. Las actividadesmusicales que se desarrollan en lassesiones las conduce el musicotera-peuta, pero no excluye que se puedandisear desde las aportaciones quehagan los participantes. En musicote-rapia el terapeuta utiliza tanto expe-riencias musicales y las relaciones queevolucionan por medio de ellas comoagentes teraputicos. De todas lasrelaciones que se pueden desarrollaren musicoterapia, dos son de gran sig-nificado para el proceso de cambio:relacin cliente-msica y la relacincliente-terapeuta (Bruscia, 1997).Cuando la msica se utiliza como tera-pia, la relacin cliente-msica sirvecomo vehculo primordial o agenteteraputico del cambio y se facilita larelacin cliente- terapeuta para esefin.

    - Los recursos y tcnicas para el desarro-llo de las sesiones. En musicoterapia seutilizan la msica y sus componentesinherentes (el sonido, el silencio y elmovimiento) como recursos esencialespara el logro de objetivos teraputi-cos tanto a nivel psicolgico como fsi-co. La actividad musical desplegada enlas sesiones suele denominarse conalguno de los trminos derivados de lapalabra improvisacin, sugiriendo unparalelo entre el arte de componerdirectamente sobre un instrumentoen una audicin y la posibilidad deejecutar instrumentos sonoro-musica-les durante la sesin de musicotera-pia.

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  • - Los materiales: instrumentos musica-les convencionales y no convenciona-les, la voz, msica grabada. Los mate-riales que se utilizan en las sesionestienen un carcter muy variado, sinembargo lo importante es que cum-plan como un medio efectivo de inter-vencin. A continuacin se destacanalgunos de los recursos que se utiliza-ron:

    - Instrumentos musicales: han servi-do en este programa instrumentosmusicales de todo tipo, de cuerda,viento y percusin.

    - Instrumentos musicales no conven-cionales: se han utilizado unavariedad de objetos de uso cotidia-no que mediante su manipulacingeneran efectos sonoros, significa-tivos tanto para los participantescomo para el proceso teraputico.

    - La voz: es un medio de comunica-cin, desarrollo personal y autoex-presin. ste es considerado tantopor el terapeuta como por losclientes como el instrumento musi-cal por excelencia, del cual todosestamos provistos.

    - Msica grabada: la utilizacin demsica grabada se utiliz enmomentos puntuales de las sesio-nes, dando siempre un objetivoclaro a la utilizacin de esta, y deesta forma evitar que se conviertaen hilo musical, perdiendo los efec-tos esperados.

    - Otros materiales: en ocasionesdurante el proceso de interven-cin, adems de material sonoro sehan utilizado elementos talescomo lminas, lpices de colores,pinturas, material audiovisual.

    - El espacio. La sala de trabajo conmsica es el encuadre viso-espacial

    donde las personas aprenden a situar-se en el aqu y ahora. Si se logra aso-ciar esta sala a emociones positivas, lassesiones se encadenan mejor unas conotras y son percibidas como un conti-nuo. Es muy importante que esta salaest bien acondicionada: buena acs-tica, sin reverberacin, mejor si estinsonorizada, buena temperatura,posibilidad de trabajar en grupos coo-perativos en forma de u o de crcu-lo, buena iluminacin, confortable. Eneste caso, la intervencin tuvo lugaren una de las salas del centro, queposea caractersticas adecuadas parallevar a cabo el programa.

    Evaluacin del programa

    Durante el periodo de ejecucin delprograma, se llevaron a cabo diferentestipos de evaluaciones:

    - Evaluacin grupal de las sesiones

    Para la evaluacin de las sesiones seutiliz una ficha de observacin cualitati-va, en la que se registraban las conductasobservadas grupalmente en cada uno delos encuentros. Se registraron conductasde dos tipos: por un lado, conductassonoras significativas (ejecutadas con ins-trumentos, con el propio cuerpo, o conobjetos de la sala) y por otro lado, con-ductas de interaccin significativa (con elmusicoterapeuta y con el resto de inte-grantes del grupo), teniendo en cuentaelementos psicomotores, comunicativos ysocioafectivos en dichas interacciones. Apartir de ellas se generaron hiptesis quenos permitieron continuar la interven-cin, especialmente en relacin a emo-ciones suscitadas durante la sesin ynecesidades socio-afectivas de los partici-pantes.

    - Autoevaluacin de los usuarios

    Al finalizar cada sesin, se realizabauna evaluacin conjunta con los usuarios.

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  • Dicha evaluacin consista en compartirverbalmente con el grupo, uno por uno,cmo se sentan (realizacin de un che-queo emocional), si se sentan igual queal comienzo de la sesin (comparacin deestados emocionales) y qu elementos leshaban resultados significativos. Para estose utilizaron diferentes estrategias talescomo pedir a los usuarios que eligiesenuna palabra para describir la sesin o pre-guntando qu era lo que ms y lo quemenos les haba gustado (siempre existamayor dificultad para encontrar los pun-tos dbiles tanto personales como grupa-les). Todas las preguntas en este momen-to de reflexin y resumen de cada sesinse realizaban de acuerdo a las competen-cias que tena el grupo, nunca se pedainformacin que para ellos no fuera posi-ble dar. Se utilizaron adems fichas deautoevaluacin emocional en donde seles presentaba a los participantes unaescala pictogrfica graduada, con dibujosde caras que reflejaban distintos nivelesde bienestar emocional. Los participantespintaban la que se corresponda con suestado emocional.

    Debido a la dinmica de la interven-cin, que fue progresando de lo msdirectivo a lo menos directivo, las consig-nas en un comienzo eran muy concretas yverbales, lo que con el tiempo fue cam-biando. En ocasiones se les preguntaba alos usuarios cmo queran que fuese elmomento de reflexin, y eran ellos losque proponan que esto fuera hablado,por ejemplo; en otros momentos se optpor responder tocando instrumentos, uti-lizando la improvisacin como recursocomunicativo-expresivo, quedando lacomunicacin no verbal como pilar. Enestos momentos de expresin no verballos usuarios lograron una mayor desinhi-bicin, ya que no deban enfrentarse algrupo a travs de la palabra sino que lohacan a travs del sonido.

    Por otro lado, al finalizar el programa

    se llev a cabo una entrevista abierta concada uno de los participantes para cono-cer de forma ms completa cmo habanexperimentado la vivencia del programa.

    - Evaluacin individual de los partici-pantes

    La evaluacin individual de los partici-pantes se llev a cabo en diferentesmomentos de la intervencin, a travs dela metodologa observacional. Las dificul-tades en encontrar instrumentos de eva-luacin para sesiones musicoteraputicasen el contexto espaol, nos llevaron adisear un instrumento de evaluacinespecfico, con el fin de valorar el progre-so de los participantes en el rea socio-emocional, y como una experiencia pilo-to de evaluacin de sesiones. Aunque setrabajaron diversas reas en la interven-cin, decidimos evaluar solo el rea socio-emocional, por considerarla prioritaria eneste programa.

    El proceso que se sigui fue el siguien-te:

    a) Se redact un conjunto de tems paraque reflejaran el rea socio-emocionalcomo nica rea de valoracin.

    b) Se elabor un protocolo de observa-cin individual.

    c) Se realiz una primera aplicacin delprotocolo de observacin a la mitadde los participantes seleccionados, enel mes de Noviembre. Esta pruebapiloto puso en evidencia la necesidadde modificar algunos tems y eliminarotros, por considerarse que no valora-ban con claridad lo que se pretendaevaluar.

    d) El protocolo de evaluacin quedconstituido por 15 tems, referidos alas siguientes dimensiones del bienes-tar socio-emocional: autoestima, com-petencia/bienestar y reconocimiento

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  • emocional, y autonoma. A travs delmismo se registraron conductas y acti-tudes observadas en los participantesdurante una sesin. Los tems eranafirmaciones del siguiente tipo:

    Realiza comentarios positivossobre s mismo

    Muestra expresin facial o corporaldistendida

    Reconoce las emociones que siente

    Utiliza una variedad de emocionesen diferentes situaciones que sonadecuadas para el momento.

    Se incluyeron cuatro opciones de res-puesta, que el evaluador deba indicarde acuerdo con la frecuencia en quese presentaba una conducta o actitud:nunca, ocasionalmente, a veces y fre-cuentemente.

    e) Decidimos evaluar a dos de los tresgrupos participantes del proyecto, yaque los dos grupos seleccionados com-partan necesidades y objetivos. Losgrupos seleccionados para la evalua-cin fueron los de mayor autonoma,ya que en el grupo con mayores nece-sidades de apoyo se trabajaron objeti-vos diferentes cuyos indicadores nofueron incluidos en el instrumento deevaluacin.

    f) Cada uno de los 22 participantes fue-ron evaluados en dos ocasiones: alprincipio y al final del programa.

    g) La evaluacin fue realizada por lamusicoterapeuta que llevaba a cabo laintervencin. La primera evaluacinindividual se realiz adems con unevaluador externo, permitiendo deesta forma analizar de forma explora-toria la concordancia entre dos obser-vadores.

    Resultados y Conclusiones

    Dado que el protocolo de observacinconstruido especficamente para valorarlas repercusiones de este programa en elrea socio-emocional tena el sentido deser utilizado como una experiencia inicialde evaluacin cuantitativa de datosobservacionales, consideramos que losresultados deben ser tomados comodatos exploratorios, de prueba del instru-mento y de la utilidad que podra teneren futuras sesiones de musicoterapia.Somos conscientes, en ese sentido, deque el instrumento no ha sido probadoen cuanto a su validez y fiabilidad. Porotro lado, el nmero de participantes esescaso para determinar propiedades psi-comtricas de la medicin y por ltimo, elinstrumento tiene pocos tems en cadadominio. Esto en principio facilitaba laaplicacin, pero es un factor negativodesde el punto de vista de la precisin enla medida. Esta experiencia ha servidocomo primera aproximacin a la evalua-cin del rea socioemocional en progra-mas de musicoterapia, quedando portanto la idea de continuar la investiga-cin en esta lnea: la mejora de este ins-trumento y el anlisis de su validez y fia-bilidad.

    Partiendo de esta consideracin, indi-camos el anlisis de datos cuantitativorealizado con el programa SPSS15.0, ascomo los resultados obtenidos. Se reali-zaron anlisis descriptivos para los dosmomentos de la evaluacin (inicio y finaldel programa): medias, desviacin tpica,valores mximos y mnimos de las varia-bles estudiadas: autoestima, bienestaremocional y autonoma. En las Tablas 3 y4 se observan los resultados obtenidos.

    Para determinar si existan diferenciassignificativas entre la primera y la segun-da evaluacin, se utilizaron pruebas noparamtricas de contraste de hiptesis(prueba de rangos de Wilcoxon). No se

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  • detectaron diferencias significativasentre las variables estudiadas en los dosmomentos (autoestima: p= 0,163; bienes-tar emocional: p=0,935; autonoma:0,529).

    Creemos que los resultados deben sertomados con cautela por las razones queantes hemos sealado. Destacamos ladificultad que existe para registrar datosobservacionales en grupos de interven-cin teraputica, donde el terapeutadebe atender a mltiples aspectos a lavez. Por tanto, proponemos diversasestrategias de mejora para una futuraevaluacin: aumentar el nmero de temsdel instrumento, aplicarlo a ms grupospara tener un mayor nmero de partici-

    pantes, grabar en vdeo todas las sesio-nes con el fin de hacer anlisis observa-cionales con ms observadores y fueradel tiempo de la intervencin y llevar acabo los procedimientos psicomtricosque permitan determinar su validez y fia-bilidad.

    El resto de datos de carcter cualitati-vo obtenidos a travs de la ficha deobservacin de conductas significativas yde la autoevaluacin de los participantes,nos aportaron feedback acerca de cmose vivi el proceso teraputico. A conti-nuacin ofrecemos nuestras conclusionesal respecto, siendo conscientes de que, enfuturas aplicaciones del programa seraconveniente mejorar la sistematizacin

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    Tabla 3. Datos descriptivos de la primera aplicacin del instrumento

    Tabla 4. Datos descriptivos de la segunda aplicacin del instrumento

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  • en la recogida de estos datos, muy valio-sos durante el proceso de intervencin.Partiendo de esta premisa, no queremosdejar de comentar que percibimos mejo-ras en los participantes a nivel de motiva-cin, asistencia a los encuentros y partici-pacin en las sesiones. Por otro lado lamayor parte de los usuarios adquiri unrol dentro del grupo. Se observ tambinque al trmino de cada sesin el nivel deansiedad era menor que al inicio. Entrelos comentarios que con frecuencia seexpresaron durante la entrevista realiza-da a los participantes, destacaron que altrmino de las sesiones se sentan mstranquilos, ms relajados, se olvidabande los problemas y les ayudaba a estarms alegres.

    Por otro lado, el vocabulario emocio-nal de los participantes se fue modifican-do, ya que a lo largo de las sesiones fue-ron sustituyendo el simple estar bien,por expresiones ms complejas y elabora-das como hoy me siento mejor, perosiento un poco de tristeza, hoy mesiento enfadado, hoy no quiero con-tarte cmo me siento, lo que permiti alos usuarios conocerse a s mismos ypoder comunicarlo a los dems.

    En las sesiones se utilizaron canciones,muchas de stas creadas en forma colec-tiva, con palabras o frases propuestas porlos usuarios y musicalizadas por la musi-coterapeuta. Dichas canciones fueronhaciendo que se generara un vnculo y deesta manera se fueran dando las condi-ciones adecuadas para la consecucin deobjetivos. Las letras de algunas de stashacan referencia a los estados emociona-les de los participantes, quienes tenan la

    opcin de responder en un comienzo atravs del lenguaje no verbal, por mediode la improvisacin con instrumentosmusicales. Esto fue dando paso lenta-mente a que esas respuestas se transfor-maran en respuestas verbales y en dondecada vez se comunicaba con mayor clari-dad el contenido expresivo que stastransmitan.

    Dentro de los temas abordados en lassesiones, se trabaj de manera espont-nea el duelo, a causa del fallecimiento deuno de los integrantes del grupo. El climaemocional creado poco a poco a lo largodel proceso y la relacin de confianza enel grupo entre todos los miembros y conla musicoterapeuta facilitaron que sur-giera el tema. Este acontecimiento origi-n una serie improvisaciones musicales,en las cuales los participantes se expresa-ron por medio del sonido tanto de suspropias voces como a travs de instru-mentos musicales, y en donde reflejarontemores y esperanzas frente a la expe-riencia de la muerte y la forma de enfren-tarse a ella.

    Por ltimo, queremos tambin sealarque durante el periodo de aplicacin delprograma de musicoterapia, se realizaronconciertos educativos, permitiendo a losasistentes experimentar con instrumen-tos, acompaar canciones con instrumen-tos de percusin, realizar preguntas yproponer canciones. Como complementoa todo esto, se conform un coro, en elque participaron las familias de los inte-grantes del programa, compartiendo eintegrando as, de una manera an mssignificativa, la experiencia de la msicaentre usuarios del programa y familias.

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    Recibido el 16 de abril de 2010; revisado el 21 de junio de 2010; y aceptado el 1 de octubre de 2010

    Direccin para correspondencia:Ximena Valverde OcrizLos Pinquillos 2759, Iquique (Chile)E-mail: ximena.valverde@gmail.com

    Agradecimientos: agradecemos a los profesionales y directivos del Centro Madrigal IIde Asprodes-Feaps Salamanca por habernos ofrecido la posibilidad de llevar a cabo elprograma de musicoterapia descrito y por su apoyo permanente, demostrando un altogrado de calidad y calidez tanto humana como profesional.

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