PALABRAS CLAVE: Nilo, geografía, inuncaciones, cuadgeo/docs/articulos/033/033-005.pdf · y la Historia…

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EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 75Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITOJOS IVN BOLAOS BONZLEZ*Recibido: 30-V-03. Aceptado: 29-X-03. BIBLID [0210-5462 (2003); 33: 75-103].PALABRAS CLAVE: Nilo, geografa, inuncaciones, religin y mitologa.KEY WORDS: Nile, geography, floods, religion and mythology.MOTS-CLEFS: Nil, gographie, inondations, religion et mythologie.RESUMENEl desarrollo econmico, cultural y social de la civilizacin del antiguo Egipto ha estadocondicionado activamente por la existencia del Nilo, sus inundaciones y los numerosos recursosque este ro ha aportado, a lo largo del tiempo, a los habitantes del valle fluvial y de sudesembocadura. Empero, la realidad geogrfica del Nilo tambin ha estado muy presente en elmarco religioso de esta civilizacin, constituyendo una de las principales bases de la estructuramitolgica de la cultura del Egipto faranico.ABSTRACTRiver Nile valley: from geography to myth. The economic, cultural and social developmentof the ancient Egyptian civilization has been constantly conditioned by river Nile existence, itsfloods and the numerous resources, that this river has supplied to the population settled in itsvalley and mouth troughout the times. However, the geographic reality of river Nile has beenpresent in the religious frame of this civilization, making one of the main bases for the mytho-logic structure in pharaonic Egypt culture.RSUMLa valle du Nil: de la gographie au mythe. Le dveloppement conomique, culturel etsocial de la civilisation de lEgypte ancienne a t activement conditionn par lexistence duNil, ses inondations et les nombreuses ressources que ce fleuve a apport, tout au long dutemps, aux habitans de la valle fluviale et de son embouchure. Mais, la ralit geografphiquedu Nil a t aussi trs prsente dans le cadre religieux de cette civilisation, en constituant unedes bases principales de la structure mythologique de la culture de lEgypte pharaonique.Egipto, cuya denominacin significa etimolgicamente pas entre dos tierras1, ocu-pa un lugar esencial en el marco histrico de la gnesis de las civilizaciones humanas, pues* Departamento de Geografa. Universidad de La Laguna. jibglalaguna@yahoo.es1. En tiempos de la civilizacin egipcia, la divisin del Estado en Alto y Bajo Egipto constituy unfactor principal para la organizacin del mismo, situndose el lmite entre ambos en el espacio comprendidoentre la ciudad de El Fayum (o El Faiyum) y Menfis, primera capital del Egipto histrico situada al Nortedel enclave precedente. As, el Bajo Egipto corresponde al delta del Nilo, mientras que el Alto Egiptocomprende el resto del curso del ro.76 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103en el Alto y Bajo Egipto, conocidos como Ta-shema (Ta = tierra, shema = estrecho) y Ta-mehu respectivamente2, se fund una de las culturas ms importantes del pasado de lahumanidad: la civilizacin egipcia. El surgimiento del Estado del Egipto antiguo se produ-jo hacia el 3050 antes de Cristo aproximadamente, ostentando el valle del Nilo (Bahr el-Nil o el-Bahr) un puesto de primer orden en la organizacin del mismo, pues ha influidoen el desarrollo histrico, cultural, social y econmico del pas, constituyendo la base deuna de las agriculturas de regado ms importantes del mundo (figura 1)3.Ya en el antiguo Egipto, como en el actual, se traz una lnea imaginaria queseparaba la Tierra Negra o Kemet (llanura aluvial integrada por la llanura de inunda-cin propiamente dicha y el delta, cuyo color oscuro se debe al fango arcilloso que elNilo, al recuperar su caudal normal, deposita en el campo) y la Tierra Roja oDeshret (formada por la superficie ocupada por los desiertos que se sitan a ambosflancos del valle del Nilo). El aspecto negruzco de los limos, que da nombre a laTierra Negra, se debe a su procedencia del macizo volcnico Etope (PREZ LAR-GACHA, A., 1999, p. 9).Las inundaciones peridicas del ro constituyeron un factor muy importante por-que condicionaban las actividades econmicas que dependan, en mayor o menorgrado, de la dinmica fluvial y del entorno natural. No es casual que se utilice eltiempo pretrito perfecto simple en las formas verbales precedentes, pues dadas lasintervenciones hidrulicas que la actual civilizacin del Nilo ha desarrollado en elespacio durante el transcurso del tiempo, ha generado que el funcionamiento anual deeste ro ya no sea igual que hace miles de aos. De esta importancia de las avenidaspara la vida en el valle, no debe olvidarse que las inundaciones tambin podan traerpara los habitantes numerosos desastres y hambrunas si estos procesos alcanzabanvolmenes y niveles desmedidos, conocindose las situaciones excesivas como Niloalto y las escasas como Nilo bajo, mientras que la situacin ptima se denominabacomo gran Nilo (BRESCIANI, E., 2001, p. 13).En estas lneas se tratan las estrechas vinculaciones que existen entre la Geografay la Historia o viceversa Geografa histrica a travs de un caso concreto, haciendohonor a las palabras del gegrafo francs Elise Reclus: La Geografa no es otra cosasino la Historia en el espacio, as como la Historia es la Geografa en el tiempo4.2. Otras interpretaciones aluden a que el Alto Egipto se denomina Scheman, que significa Tierra delos Juncos, y el Bajo Egipto To-Mehu, que implica Tierra de los Pjaros (HIDALGO HUERTA, M.,2000, pp. 20-21).3. El contenido cartogrfico existente sobre el estudio del antiguo Egipto es amplio y diverso, aunque nose ha encontrado un mapa que contenga la totalidad de la toponimia citada en este artculo. Adems, la reducidaamplitud del mismo no permite incluir en l un gran nmero de mapas que reflejen grficamente determinadosfenmenos comentados. As, se ha optado por presentar uno de los documentos cartogrficos ms completoslocalizado en las fuentes consultadas, aunque se desea expresar aqu el importante papel que desempean losatlas geogrficos e histricos, por lo que se estima oportuno fomentar desde este artculo la utilizacin de estosrecursos con el objetivo de conocer detalladamente el rea objeto de estudio (valle del Nilo). Tal es as, que endeterminados casos no resulta conveniente reproducir una gran cantidad de cartografa en los trabajos si yaexisten atlas correctamente montados que pueden expresar visualmente el contenido tratado textualmente.4. RECLUS, E., 1986, 399 pp.EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 77Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103Fuente: DONADONI, S. (Editor) (1991): El hombre egipcio, p. 9.FIGURA 1. MAPA DEL ANTIGUO EGIPTO78 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103En este sentido, se quiere demostrar aqu la posible conexin entre la cosmogonaegipcia, es decir, el modo a travs del cual los antiguos egipcios explicaban el origen delcosmos y del mundo y, por ende, de la totalidad de las cosas creadas, y la realidadgeogrfica de Egipto. Con este fin, se partir del estudio del sistema de dependenciasque existi entre el desarrollo espacial y temporal de la cultura y religin egipcia y elmedio natural del que obtuvo una serie de factores favorables para aqul.Un rasgo a tener muy en cuenta a partir de este momento es que los mitoscosmognicos del antiguo Egipto, al igual que los de otras civilizaciones del OrientePrximo antiguo, poseen una base ecolgica esencial y, en el caso que nos ocupa, elvalle del Nilo acapara casi toda la atencin. En el estudio endgeno de esta cuenca, noes extrao que nos centremos en el funcionamiento de las inundaciones, pues intentarser ste uno de los principales pilares de conexin entre la geografa del Nilo y el mitode la creacin del mundo segn la visin de los egipcios.1. EL VALLE DEL NILO: SISTEMA GEOGRFICO CON ENTIDAD PROPIALos elementos naturales no se disponen en el espacio condicionados por creacio-nes antrpicas que han resultado de la plasmacin espacial de nuestro conocimiento yformas de concebir lo observado, como los lmites polticos internacionales. As ocu-rre con el Nilo, que aparece, segn el tramo fluvial considerado, tanto en Egipto comoen Sudn y Etiopa, aunque su origen ms remoto ha de ser buscado en el lagoVictoria ubicado entre Uganda, Kenia y Tanzania. Segn esto, el valle del Nilo destacapor su disposicin meridiana entre los aproximadamente 30 de latitud Norte corres-pondientes a su desembocadura y los 0 de latitud del lago Victoria.El tramo fluvial que discurre por el Norte de Sudn y todo Egipto se denominaNilo, mientras que en la regin centro-oriental de Sudn, en torno a las ciudades deOmdurman (o Umm Durman) y Khartum (o Jartum, Khartoum o Al Khurtum), el Nilose bifurca y da lugar a sus principales afluentes: el Nilo Blanco (Bahr el-Abiad), queprocede del Sur de Sudn, conecta a travs de sus colectores de menor entidad con loslagos Alberto actualmente Mobutu Sese Seko y Victoria (69.500 kilmetros cuadra-dos), y el Nilo Azul (Bahr el-Assak), que inicia su recorrido en el rea lacustre deTana (de 3.200 kilmetros cuadrados de superficie y situado a 1.830 metros de alti-tud), en pleno macizo Etipico, hasta conectar con el Nilo, aportando ms del ochentapor ciento del volumen total de las aguas del mismo.El ro presenta una desembocadura en delta en su extremo ms septentrional,vertiendo sus aguas al mar Mediterrneo. En este gran delta el Nilo se divide en dosramas principales, denominadas Rosetta (Masabb Rashid) al Oeste, y Damietta (Ma-sabb Dumyat) al Este.El sistema fluvial del Nilo riega aproximadamente una dcima parte del territorioafricano. Desde el nacimiento del Nilo Blanco, la longitud total del ro es de unos5.472 kilmetros. Ahora bien, si consideramos un lejano afluente, el ro Ruviranzasituado en Burundi, la longitud ascendera a unos 6.690 kilmetros aproximadamente.Su cuenca hidrogrfica mide alrededor de 2.867.000 kilmetros cuadrados.EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 79Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103El recorrido del ro se caracteriza por la presencia de varias cataratas en su lechoque producen como efecto directo sobre el caudal una aceleracin del mismo, ademsde la consiguiente zapa erosiva en la base de los saltos de agua y, por ende, laprofundizacin creciente del lecho debido al impacto de la columna hdrica en elsuelo. Puesto que el flujo del ro se dirige desde el Sur hacia el Norte, destacan en surecorrido seis cataratas (cuadro 1).Los desiertos constituyeron otros de los elementos fsicos con significacin reli-giosa como se ver ms adelante; compartiendo territorio con el valle del Nilo, siendoel contraste entre ste y aqullos evidente, tanto desde el punto de vista geolgico yclimtico (temperaturas, precipitaciones, humedad), como vegetal, edfico, animaly humano. En Egipto, al Oeste del Nilo aparece parte del desierto de Libia o desiertoOccidental, y al Este el desierto Arbigo u Oriental. Ambos se caracterizan por lapresencia de las formaciones elicas ms generales, las dunas, adoptando la arena quelas compone un color rojizo. En Sudn, al Sureste del lago Nasser se sita el desiertode Nubia, y al Oeste de la ciudad de Atbara aparece el desierto de Bayuda. Como essabido, estas regiones inhspitas se enclavan dentro del gran desierto del Sahara, queabarca desde la costa atlntica de frica del Norte hasta el mar Rojo.CUADRO 1. LOCALIZACIN DE LAS PRINCIPALES CATARATAS EXISTENTES EN EL CURSODEL NILO (DEL SUR HACIA EL NORTE)Identificacin de la catarata Localizacin espacial1 Catarata Entre Khartum Norte y Shandi2 Catarata Entre Berber y Ab Dis3 Catarata Entre Ab Dis y Merowe4 Catarata Entre Argo y Delgo5 Catarata Lago Nasser Wadi Halfa6 Catarata Lago Nasser AssunFuente: COLS, J. (Director y Coordinador) (1992): Atlas Actual de Geografa Universal, p. 167; yGEORGE PHILIP & SON LIMITED (1998): Atlas Geogrfico Universal, p. 71. Elaboracin propia.En cuanto a los sistemas montaosos, adems de los ya citados, es preciso refe-rirse a las colinas del mar Rojo situadas a orillas del mar homnimo en el desiertoArbigo, a la meseta Gebel Abyad ubicada al Oeste del desierto Nubio, a la meseta deLibia al Noroeste de la depresin de Qattara, que a su vez se localiza en la reginseptentrional de Egipto, y a la meseta de Gilf Kebir. Adems, destaca la pennsula delSina ubicada en el extremo nororiental de Egipto, cuya comunicacin con el resto delpas se materializa a travs del canal de Suez donde aparece el Gran Lago Amargo.En relacin con los mares y accidentes costeros, al Noreste del desierto Arbigoaparece el golfo de Suez y el Akaba, y al Este del mismo desierto el mar Rojo.La teora ms aceptada respecto al poblamiento del valle del Nilo es la quedefiende los movimientos migratorios de diversos grupos humanos hacia dicho valle80 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103debido a la progresiva desertizacin del Sahara (que alcanz su ltimo punto lgido enel 3200 antes de Cristo), utilizando en el desplazamiento las vas naturales que cons-tituyen los wadis, dadas sus caractersticas morfolgicas (fondo plano, ancho, de fciltrnsito, etctera). Este proceso migratorio se habra iniciado en el VII milenio antesde Cristo aproximadamente. Con la llegada de diferentes grupos humanos se introdu-jeron en el valle nuevos conocimientos sobre la agricultura y la ganadera (PREZLARGACHA, A., 1993, p. 45).La situacin tendente hacia una mayor sequedad del clima provoc una mayordependencia de la sociedad respecto a los procesos de irrigacin propiciados por elNilo y, en consecuencia, a la agricultura. A pesar de la reduccin de las precipitacio-nes era posible recurrir a pastos efmeros para la alimentacin del ganado, mientrasque la actividad alfarera se vera muy perjudicada dada la reduccin de los recursosmadereros que se utilizaban como combustible. Tambin se deriv una serie de conse-cuencias sociales, pues continuaban llegando nuevos pobladores a Egipto. As, apare-cen nuevas formas de organizacin social, como la figura del lder posible futurofaran, bsqueda de nuevas tierras, necesidad de conexiones endgenas, situacin deenclaves comerciales, etctera (PREZ LARGACHA, A., 1993, p. 47).2. DINMICA DE LAS INUNDACIONES: DICOTOMA EN POLOS OPUESTOSDE UN PROCESODada la gran importancia de las inundaciones regulares del Nilo para el funciona-miento territorial del valle bajo, resulta necesario dedicar un epgrafe a explicar ladinmica de las avenidas del ro, aproximndonos de esta forma al funcionamientoendgeno del Nilo.Una premisa bsica que debe considerarse en el momento de tratar el papel de lasinundaciones y que ya ha sido esbozada inicialmente, es la dicotoma dominante en laconcepcin de este proceso fluvial, pues aqullas sern siempre beneficiosas para laregin siempre que se desarrollen con normalidad y regularidad, puesto que los des-equilibrios en la dinmica de las avenidas ascensos muy rpidos y repentinos decaudal, niveles superiores a los habituales, etctera generan el efecto totalmentecontrario al que desean los habitantes del valle respecto a sus actividades econmicas,destacando las prdidas de cosechas y las subsiguientes hambrunas entre otras situa-ciones de caresta.Una vez finalizada la glaciacin wrmiense (unos 10.000 aos antes de Cristo),ltimo perodo helado de la historia geolgica de la Tierra, acontecido entre el pleis-toceno medio y superior, el valle del Nilo se configur como polo de atraccin de lapoblacin del Sahara y de gran parte de las regiones septentrionales de frica. A lolargo del pleistoceno, el valle fluvial constitua una regin pantanosa de difcil trnsitogran parte del ao, alcanzando el caudal niveles superiores a los actuales (BAINES, J.y MLEK, J., 1988, p. 12).Durante el Perodo Predinstico y subsecuentes (cuadro 2), el valle del Nilo seconstituy, primero, como una regin muy favorable para la agricultura y, segundo,EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 81Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103para fundar una sociedad urbana, debido a factores naturales como la notable fertili-dad de los suelos de la cuenca dado el aporte ingente de aluviones (concretamente uncieno negro que constituye un abono ptimo por contener detritus vegetales y anima-les, arena cuarcfera, silicato de aluminio hidratado, sales alcalinas y ferrosas, carbo-nato clcico y potsico, nitrgeno combinado, anhdrido fosforoso y materias orgni-cas) por parte del ro durante las inundaciones, y a la topografa fundamentalmentellana. Dominan los perfiles suaves, situndose el tramo comprendido entre la desem-bocadura y el lago Nasser entre los 0 y 200 metros de altitud, mientras que el sectorsituado entre esta zona lacustre y el entorno de la ciudad de Atbara se dispone entrelos 200 y 400 metros de altitud.Si consideramos slo las precipitaciones anuales de Egipto, la agricultura con-cebida sta como una actividad econmica prspera para los asentamientos humanossera imposible de desarrollar en este pas a excepcin de algunos enclaves en la costamediterrnea, pues ni siquiera en el delta del Nilo se superan los 100/200 milmetrosal ao. Pero la realidad se torna de un cariz totalmente opuesto, con una agriculturafrtil gracias al discurrir continuo de las aguas del ro. As, desde el Egipto antiguo lainundacin anual del Nilo entre los meses de julio y octubre anegaba gran parte delvalle fluvial y del delta (el exutorio del ro se encuentra situado, en su totalidad, entrelos 0 y 200 metros de altitud), pudiendo obtenerse profusas cosechas siempre y cuan-do se aplicasen las tcnicas hidrulicas y agrcolas necesarias para ello.El modelo de inundacin citado ya no puede observarse en la actualidad en todasu plenitud, pues desde 1830 el funcionamiento del ro se ha ido controlando mediantela construccin de diques, canales y presas destacando la presa de Assun5, cuyaconstruccin finaliz en 1968, aunque ha sido objeto de varias obras de acondiciona-miento desde esa fecha en algunos puntos a lo largo de su recorrido, como la presade Roseires construida en 1966 en el Nilo Azul. Estos sistemas hidrulicos regulan losniveles alcanzados por el caudal desde la ciudad de Sennar, en el Nilo Azul, hasta ladesembocadura de la cuenca, al Norte de El Cairo (El Qahira). A stos se le unir elcanal de Jonglei (comenzado a construir en 1978), en el Nilo Blanco, en el sur deSudn, que comunicar entre s dos afluentes de este ltimo ro, el Bahr el-Jebel y elSobat (BAINES, J. y MLEK, J., 1988, pp. 14-15).Las principales fuentes de alimentacin del Nilo proceden del Nilo Azul y delNilo Blanco, cauce que se divide en numerosos afluentes en la regin meridional deSudn. Las aguas de este ltimo proceden de las lluvias de la zona tropical, ro queproporciona un caudal relativamente constante a lo largo de todo el ao, aunquereducido debido a que la regin del Sudd Sur de Sudn absorbe la mayor parte delagua durante la estacin lluviosa. Los ros Nilo Azul y Atbara, que desembocan en elNilo prximos a las ciudades de Khartum y Atbara respectivamente, aportan un impor-5. Tambin denominada Gran Presa o Sadd el Ali. Esta estructura tiene una longitud de 1.960metros y el muro de contencin mide 110 metros de altura. El agua embalsada puede irrigar hasta 800.000hectreas.82 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103tante caudal procedente del monzn estival de Etiopa y proporcionan prcticamentela totalidad del volumen de agua entre julio y octubre y previamente en Sudn. Esteperodo corresponde a la poca de lluvias en la sabana del centro de este pas. Ade-ms, otros aportes del Nilo Azul proceden del agua producto de la fusin nival en elmacizo de Abisinia o Etipico.CUADRO 2. CRONOLOGA DEL ANTIGUO EGIPTO(INCLUYE LA DOMINACIN GRIEGA Y ROMANA)Denominacin del perodo Perodo temporal Dinastas imperantescronolgico aproximadoPrehistoria o Perodo Predinstico 3700-3100 a. C. Dinasta 0Perodo Protodinstico 3100-2675 a. C. I y IIReino Antiguo 2675-2100 a. C. III-VIIIPrimer Perodo Intermedioo Perodo Heracleopolitano 2100-1975 a. C. IX y XReino Medio 1975-1640 a. C. XI y XIISegundo Perodo Intermedioo Perodo Hicso 1640-1550 a. C. XIII-XVIIReino Nuevo 1550-1050 a. C. XVIII-XXTercer Perodo Intermedio 1050-715 a. C. XXI-XXIVPerodo Tardo o Baja poca 715-332 a. C. XXV-XXXIReyes griegos 332-306 a. C. Ptolomeos6 306-30 a. C. Emperadores romanos 30 a. C.-313 d. C. Fuente: SCHULZ, R. (1997): Los monarcas de Egipto, en Egipto. El mundo de los faraones (SCHULZ,R. y SEIDEL, M. Editores), p. 528. Elaboracin propia.En Egipto, el caudal del ro alcanzaba su nivel ms bajo entre abril y junio. Enjulio el nivel ascenda y la inundacin comenzaba habitualmente en el siguiente mes,anegando gran parte del valle desde aproximadamente mediados de agosto hasta fina-les de septiembre (durante el verano el caudal se incrementa desde los 200 hasta los10.000 metros cbicos), lixiviando las sales edficas y despositando un estrato dealuvin, cuyo crecimiento secular era de varios centmetros. Cuando se produca eldescenso del nivel de las aguas comenzaba el sembrado de las principales cosechas enoctubre y noviembre, que maduraban entre enero y abril segn la especie de la que setratase. Por tanto, la inundacin anual permita obtener una cosecha cada ao.6. Los Ptolomeos constituyeron un conjunto de reyes griegos que gobernaron Egipto pertenecientesa la dinasta Lgida.EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 83Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103El funcionamiento de las inundaciones apuntado depende directamente del clima,aunque el espacio ocupado por el valle del Nilo no presenta un clima homogneo, sinopor el contrario, una gran diversidad climtica. En este sentido, en estrecha relacincon las avenidas destaca el dominio tropical que se divide internamente en la reginsubecuatorial, sudanesa y saheliense subrida, interesndonos en nuestro caso espe-cialmente las dos ltimas. Estas regiones se disponen en el frica austral y boreal enese orden de menor a mayor latitud.La regin sudanesa se extiende desde los 10 y 16 de latitud Norte al Oeste defrica (ascendiendo en latitud este lmite conforme avanzamos hacia Levante) hasta laregin subecuatorial que en Sudn comienza en su sector suroccidental. En la reginsudanesa las precipitaciones anuales varan entre los 700 y 1.500 milmetros, que sedistribuyen en dos estaciones (hmeda y seca) de duracin similar (MNDEZ, R. yMOLINERO, R., 1996, p. 562).Al Norte de la regin sudanesa y circundndola, aparece la regin saheliensesubrida, destacando para el caso que aqu se trata el litoral sudans del mar Rojo y elde Etiopa y Somalia. La intensificacin de la sequedad es palpable en comparacincon el clima dominante de la regin sudanesa, provocando que las precipitacionesanuales oscilen entre los 200 y 500/600 milmetros, incrementndose la duracin de laestacin seca entre 8 y 9 meses, adems de cambiar su carcter, caracterizado poraguaceros de gran intensidad horaria y una cierta irregularidad interanual (MNDEZ,R. y MOLINERO, R., 1996, pp. 562-566).Durante largos perodos, el espacio del valle ha variado considerablemente, peroen los ltimos 5.000 aos no ha experimentado cambios significativos. El depsito demateriales sedimentarios y las intervenciones en materia hidrulica del ser humanohan producido, empero, un crecimiento progresivo del terreno potencialmente cultiva-ble, a medida que las reas pantanosas, que aparecan habitualmente en los lmites delos desiertos, fueron necesarias para la agricultura, incorporndose as algunas franjasdesrticas a la llanura de inundacin. El perfil transversal del valle y los rasgosparticulares de la inundacin tienen importancia en esta tendencia.El agua que discurre por el cauce tenda a profundizar el lecho, y el depsito demateriales durante la crecida elevaba el nivel de la superficie topogrfica ms prximaal cauce, donde la riada se desarrollaba con mayor intensidad. De esta forma, el perfiltransversal del valle es convexo y las tierras cercanas al ro eran menos hmedas yms favorables para la colonizacin que las ms alejadas. La avenida no consista enun desbordamiento general de las aguas sobre ambas mrgenes del ro, sino quediscurra por canales de alivio en direccin a los terrenos situados a menor altura, msall de las orillas del cauce (BAINES, J. y MLEK, J., 1988, p. 16).Las situaciones de Nilo alto concentraban una mayor preocupacin por parte delos habitantes que las correspondientes a las de Nilo bajo, pues las primeras, ademsde poseer potencialmente una mayor capacidad de destruccin, inundaban los camposdurante un perodo de tiempo ms prolongado que las avenidas de Nilo bajo, redu-cindose as la fase de siembra y recogida de la cosecha.La incidencia de la dinmica fluvial en la civilizacin egipcia a lo largo de suhistoria ha sido ntida. Tal es as que el perodo de crisis del Reino Antiguo se debi,84 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103entre otras razones, a un cambio climtico que alter el nivel de crecida del Nilo, elcual descendi hasta un cuarenta por ciento, provocando serias hambrunas en lasprovincias ms pobres del Estado (PREZ LARGACHA, A., 1999, p. 20). Pero tam-bin una sucesin de crecidas excesivas que una de las causas de la crisis del ReinoMedio (PREZ LARGACHA, A., 1993, p. 45).El desarrollo de las inundaciones lleg a tener tal relevancia para la vida en elantiguo Egipto que, en numerosos enclaves situados a orillas del Nilo, se registraba elnivel alcanzado por las aguas en cada crecida a travs de los denominados nilmetros.Se trataba de estructuras de piedra en forma de pozos o de callejones con escalerasdescendentes, en cuyas paredes se tallaron marcas de aforo utilizando una escala encodos y fracciones de codo. Segn el nivel alcanzado por las aguas anualmente ymedido con este recurso, se fijaban los impuestos y entregas en especie. Una crecidaera considerada benfica si no superaba los aproximadamente 11,5 metros en la islaElefantina, los cerca de 6,60 metros en Pi-Hapy y los casi 3,20 metros en Behedet.En un principio, y dado que la irrigacin de las tierras se basaba en la utilizacinde estanques, esto slo permiti obtener una cosecha anual. Pero a partir de la pocaptolemaica se pudieron obtener dos cosechas al ao, debido a la utilizacin de unsistema de canales en la irrigacin. El incremento de la superficie irrigada fue posiblea la aplicacin de diversos sistemas hidrulicos, siendo los ms importantes el shaduf,el tanbur o tornillo de Arqumedes y la noria o saqiya, siendo los canales, los estan-ques y los pozos los sistemas cuyo uso estaba ms generalizado. A continuacin seexplican brevemente los tres primeros sistemas:1. Desde el Reino Nuevo, el shaduf aparece en las decoraciones murales de lastumbas: se trata de un aparato mecnico para extraer agua y subirla a nivelesms altos, especialmente utilizado para la irrigacin de jardines y huertos. Aun extremo de una larga viga apoyada en un travesao por el centro aproxima-damente se fija un contrapeso de piedra o de barro del Nilo. En el otro extremocuelga un recipiente atado al extremo de una cuerda larga que se introduce enun canal o pozo situado a un nivel inferior para subir el agua a un canal dedistribucin situado a mayor altura. De esta forma tambin se extraa el aguapotable. Dado que su utilizacin necesita una notable mano de obra, su aplica-cin se limita a los cultivos de huerta y al mantenimiento del nivel de las aguasen las reas inundadas. Este mecanismo se import desde Siria.2. En la poca ptolemaica se desarroll el tanbur o tornillo de Arqumedes, quese accionaba girando una empuadura a mano, utilizado para extraer el aguade niveles inferiores y ascenderla a otros situados ms arriba con el mnimoesfuerzo. En el interior del mecanismo cilndrico se encuentra un tornillo sinfin que, al girar alrededor de un eje, va impulsando el agua a lo largo del tuboque forma su envoltura (figura 2).3. En la poca helenstica se invent la noria, la saqiyah, ya no la impulsadamanualmente por el hombre, sino con traccin animal. Una rueda horizontalque gira sobre un eje vertical es impulsada por bueyes, hoy bfalos, y propulsamediante un engranaje otra rueda dispuesta verticalmente y tangente a ella,EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 85Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103que a su vez mueve a otra que contiene una cadena de recipientes que extraenel agua desde profundidades de hasta 10 metros y la vacan en un canal dedistribucin. Actualmente, en la mayora de los casos, las bombas automticashan sustituido este penoso trabajo.Adems de la aplicacin de estos sistemas hidrulicos, los egipcios tambin cons-truyeron grandes obras hidrulicas, como la presa instalada en el wadi Garawi, al Sur deMenfis, edificada durante la III Dinasta. Esta presa almacenaba las aguas que, despusde lluvias de fuerte intensidad horaria propias de las reas desrticas, se derramaban atravs de la rambla hacia el Nilo (STRAU-SEEBER, C., 1997, pp. 378-379).El desarrollo del ciclo del Nilo caracterizado por perodos de inundacin y otrosde menor caudal, determin el nmero de estaciones que forman parte del calendarioegipcio (BRESCIANI, E., 2001, pp. 14 y 25). De este modo se distinguan tres:1. Desde julio hasta septiembre, estacin caracterizada por la inundacin (deno-minada Akhet = inundacin).2. Desde octubre hasta abril, donde se cultivaba y maduraba la cosecha (Peret =siembra).3. Desde mayo hasta junio, estacin seca y momento de recoger los cultivos(Shemu = recoleccin).En conclusin, las inundaciones han representado un papel fundamental en lasupervivencia de la civilizacin del antiguo Egipto, haciendo posible la instauracinde todo un sistema poltico y, sobre todo, econmico, que aportase riquezas para lapoblacin y que engrandeciera el estatus del Estado. Pese al desarrollo normal de lasavenidas peridicas en casi todos los casos, en otras regiones tambin condicionadasFIGURA 2. TORNILLO DE ARQUMEDES O TANBURFuente: STRAU-SEEBER, C. (1997): Regalos del Nilo: la economa agrcola de un oasis fluvial, enEgipto. El mundo de los faraones (SCHULZ, R. y SEIDEL, M. Editores), p. 378.86 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103por las inundaciones, como en el caso de Mesopotamia, la realidad ha sido muydistinta. En esta regin, las crecidas de los ros ufrates y Trigis no son sincrnicas(tienen un funcionamiento muy irregular) y, adems, suelen presentar consecuenciasms destructivas frente a la benignidad del Nilo para los habitantes del valle.3. EL MEDIO NATURAL COMO CONDICIONANTE DE LA CIVILIZACINEGIPCIAEn la explicacin del condicionamiento que el medio natural supuso para elorigen y desarrollo de la civilizacin egipcia, no podemos abstraernos de la concep-cin dual Alto y Bajo Egipto que los antiguos egipcios tenan de su propio espaciovital. Por ello, es necesario distinguir los siguientes espacios geogrficos: El Alto y Bajo Egipto centrados ambos en el valle del Nilo. Los desiertos y los oasis existentes en el interior de los mismos. La regin de Nubia y el rea de Siria y Palestina, puesto que si estas dosltimas regiones no forman parte estrictamente de Egipto, no debemos eludir-las, pues su relacin de ndole econmica con este pas fue fundamental.Dado el papel central desempeado por el Nilo y la constatacin por parte de losegipcios de la reproduccin anual de las inundaciones, el etnocentrismo constituyuna creencia muy extendida. Tal es as que, y en comparacin con otras regiones delOriente Prximo antiguo, los egipcios consideraban que el nico ro que discurracorrectamente era el Nilo, desde el Sur hacia el Norte, mientras que el resto lo hacanal contrario y de un modo incorrecto, en clara referencia a los ros ufrates y Trigis dela regin mesopotmica.En el proceso de explicacin de cmo el medio natural ha condicionado el desarrollode la civilizacin egipcia, no slo analizaremos el caso de las actividades econmicas, sinotambin el de los asentamientos humanos. En este sentido, resulta bastante difcil determi-nar el volumen de poblacin existente en Egipto en el momento de su esplendor cultural,aunque se han proporcionado diferentes cifras. Algunas interpretaciones son restrictivasy sealan el milln y medio de habitantes para el antiguo Egipto (PREZ LARGACHA,A., 1998, p. 198), mientras que otras son ms expansionistas y citan la cifra de cincomillones aproximadamente en los momentos de mayor esplendor.3.1. El Alto Egipto o Ta-shemaLos nomos7 situados entre Assun y Tebas fueron los ms pobres desde el puntode vista agrcola, pues este tramo del Nilo presenta un elevado grado de encajamiento7. Los nomos fueron las divisiones administrativas del antiguo Egipto, cuyos orgenes se remontana comienzos del Perodo Dinstico. El Alto y Bajo Egipto dispusieron de 22 y 20 nomos respectivamente(BAINES, J. y MLEK, J., 1988, p. 15).EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 87Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103y, adems, el valle tiene una seccin transversal muy estrecha. Estas caractersticasfsicas determinaron que la incidencia de las inundaciones fuese aqu mayor que enotros tramos fluviales. Al Norte de Tebas y hasta Abidos se localiza la regin msfrtil, pues la llanura aluvial presenta una mayor anchura, hecho que repercute incre-mentando la superficie del terrazgo.El espacio restante del Alto Egipto presenta una topografa caracterizada por lasescasas pendientes, lo que favorece la extensin de las avenidas, siendo su control porparte de la poblacin ms difcil y complejo respecto a otras reas del valle. Prximoa la frontera entre el Alto y Bajo Egipto se encuentra el lago de El Fayum, cuyoecosistema lacustre terrestre, circunscrito a las orillas del lago, y acutico favorecala actividad cinegtica y pesquera de los grupos ms opulentos. La caza tambin sepracticaba en los fondos de los valles, pues stos solan estar delimitados en ambosflancos por paredes rocosas escarpadas y de gran altura que impedan que las presaspotenciales huyesen. Adems, dada la elevada humedad y exuberante vegetacin defondo de valle, el volumen de piezas sera mayor. En un principio estas tierras fueronabundantes en elefantes, jirafas, leones, rinocerontes, antlopes, gacelas, ciervos, ca-bras monteses, aves, cocodrilos, hipoptamos, etctera. Empero, el drenaje de lospantanos y el aumento de la superficie cultivable durante las tres primeras dinastasforzaron a la fauna mayor a alejarse de los valles.La decadencia de la riqueza faunstica tambin se acentu debido al aumento dearidez del Norte de frica, coincidiendo con el final de la fase hmeda del Neoltico, quealcanz su auge entre el 2350 y 2000 antes de Cristo (STROUHAL, E., 1994, p. 118).El sistema econmico de este espacio geogrfico se basaba en la agricultura, puesla ganadera era escasa. El cultivo de grandes extensiones de la llanura de inundacinimplicaba la aplicacin de la tcnica basada en la apertura de un conjunto de cuencasde notables dimensiones, denominadas terrazas, ubicadas cada una de ellas a unnivel ligeramente inferior respecto a la precedente, ya que el desnivel del Nilo entreAssun y el mar Mediterrneo no supera los 85 metros. Durante el Perodo Dinstico,la superficie irrigada del valle fue creciendo progresivamente, aunque sufri ocasiona-les retrocesos, fundamentalmente en torno al 2100 antes de Cristo. Ese incremento eradebido tanto a las mejoras tcnicas generalmente introducidas como a la desecaciny el saneamiento de espacios ocupados por tierras bajas y pantanosas.Destacaban los cultivos cerealistas: escanda (trigo de la variedad de dos granos)Triticum dicoccum L para elaborar pan, y cebada de seis granos, para fabricarcerveza (el trigo fue introducido en el perodo grecorromano). Tambin haba legum-bres, como las lentejas, los garbanzos y las habas; hortalizas, como lechugas, ajos,cebollas, puerros, calabazas, pepinos, rbanos, guisantes y habichuelas; frutas, espe-cialmente dtiles, melones y sandas; plantas forrajeras principalmente alfalfa, trboly la arveja Lathyrus sativus para alimentar al ganado; hierbas medicinales (comoproductos salutferos destacaban la goma de terebinto, la rubia, la alhea y el ndigo);especias, como el comino, el ans, el hinojo, el coriandro y las bayas de enebro; yplantas oleaginosas, como el ricino, el ssamo (del que se obtiene un tipo de aceite),el crtamo y las moringas. La miel constitua el principal edulcorante, siendo laapicultura una actividad destacada que tambin proporcionaba cera.88 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103La dinmica trashumante consista en trasladar los grandes rebaos hacia losextensos pastizales de las marismas del delta occidental despus de la inundacin,alimentndose de plantas forrajeras. Al principio del verano los rebaos regresaban asu lugar de origen.La existencia de arcillas de buena calidad en las orillas del Nilo favoreci laactividad artesana, fabricndose numerosos botijos que eran transportados a travs delro. Estos recipientes, al permitir la regulacin trmica entre el interior y el exterior atravs de sus poros, contenan agua potable que mantenan a temperaturas frescas.Adems, este barro, mezclado con paja, adquiere una gran plasticidad y puede mol-dearse en forma de ladrillos que se secan al sol y que se destinan a la construccin deviviendas. Construidas con este material, las edificaciones son frescas en la estacinestival y clidas en la invernal, mantenindose en buen estado dado que el clima deEgipto es generalmente seco elevada insolacin y las precipitaciones que se produ-cen lo hacen concentradas en el tiempo. Debe tenerse en consideracin que la existen-cia de conjuntos de rocas compactas y deleznables en los diferentes espacios geogr-ficos en los que se ha dividido el antiguo Egipto propici su utilizacin, en el primercaso, para elaborar bajorrelieves y, en el segundo, para la construccin de los colososreales, los templos.Las ciudades ubicadas en este sector del Nilo constituan una avanzadilla hacia elSur, es decir, hacia el interior de frica (territorios potencialmente explotables) y losdesiertos, destacando la existencia de diversas minas y canteras. Como es lgico,tambin cabra la posibilidad de que la civilizacin egipcia entrase en contacto connuevas poblaciones, aunque aqulla siempre las consider inferiores desde la perspec-tiva cultural a stas (PREZ LARGACHA, A., 1999, p. 14). La civilizacin ubicabasus viviendas preferentemente en los extremos de la Tierra Negra, ya en el contactocon la Tierra Roja, pues de esta forma reducan la humedad que afectaba a sus casasy no disminuan notablemente la superficie frtil.Respecto a El Fayum, su explotacin intensiva dependi del descenso del nivel delas aguas, que permiti ganar terreno frtil al lago, y la utilizacin del agua que deotro modo se habra desbordado para regar, tanto tierras de labor ubicadas a nivelessuperiores e inferiores en relacin con el nivel normal del rea lacustre. El xito quetuvo la explotacin de El Fayum se debi ms a la abundante mano de obra que a laaplicacin de tcnicas avanzadas. Dada la riqueza cinegtica y pesquera de este lago,en sus orillas se establecieron palacios de descanso destinados a las clases pudientes.Los recursos ictiolgicos ms importantes existentes en las cuencas endorreicasinteriores de Egipto estaban constituidos por anguilas, mjoles, carpas, tencas y lospeces tpicos del Nilo: el fagro y el osirinco en clara alusin al dios Osiris.3.2. El Bajo Egipto o Ta-mehuHacer referencia al Bajo Egipto supone considerar el dominio por antonomasiade la desembocadura deltaica del Nilo, cuya costa est caracterizada por la presenciade arenas y algunas superficies lacustres, como los lagos Mariut, Idku, Burullus,EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 89Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103Manzala, Timsah y Lagos Amargos (dispuestos de Oeste a Este). Segn el profesor dela Universidad Louis-Pasteur y del Centro de Geografa Aplicada de Estrasburgo,Henri Nonn, el exutorio del Nilo correspondera, segn las clasificaciones al uso, a undelta que une lbulos convexos y medias lunas cncavas entre los brazos de su desem-bocadura, debido al predominio de la abrasin marina sobre la accin fluvial (NONN,H., 1987, p. 89).Hacia el interior aparecen numerosas lagunas y marismas, adems de producirseen l la divisin del cauce principal en varias ramas, originando multitud de corrientesanastomosadas de diferente entidad.Este marco natural condicion, como es lgico, el asentamiento humano y eldesarrollo de las actividades econmicas. Por ello, los pequeos enclaves se situaronen lugares topogrficamente elevados denominados geziras, dando lugar a un hbi-tat disperso y de escaso carcter urbano. Esto explica que las principales ciudades delBajo Egipto estn situadas en los mrgenes del delta fluvial. Respecto a la base delsistema econmico, se modifica radicalmente en relacin con el Ta-shema, dominandoen este caso la actividad ganadera dada la profusin de reas pantanosas.El delta del Nilo constituye una unidad de paisaje dentro del sistema fluvialgeneral, pero los antiguos egipcios hacan una ligera distincin entre el delta occiden-tal, central y oriental.El delta occidental no concentr gran inters para la civilizacin, aunque de estesector poda proceder una amenaza para las riquezas del Nilo, las invasiones libias,que en ocasiones buscaban nuevos espacios de asentamiento y, en otras, tierras parasaquear la cosecha. En cuanto al delta central, por su localizacin en el punto demxima actividad fluvial de la desembocadura, los egipcios abogaban por la imperiosanecesidad de llevar a cabo procedimientos de reorganizacin integral de este espacio.Pero fue el delta oriental el que concentr la mayor atencin de la poblacin,cuya importancia para el Estado egipcio era triple: por un lado, constitua la vanatural para establecer relaciones comerciales con el rea de Siria y Palestina, ademsera la salida de los ejrcitos del reino y, por otro lado, no cabe duda de su importanciaadministrativa, al implicar una de las fronteras ms significativas de la civilizacin.Por tanto, no es extrao que en el delta oriental se iniciase el denominado Camino deHorus8, utilizado para el trnsito de ejrcitos y comerciantes, donde se localizabanespacios de avituallamiento (PREZ LARGACHA, A., 1999, p. 14).Siendo el delta del Nilo la mejor conexin con el exterior a travs de las redes decomunicacin citadas en comparacin con el Alto Egipto, no resulta extrao que elrea de la desembocadura del ro experimentase un mayor dinamismo, fundamental-mente comercial y poltico, que el Ta-shema.La preponderancia en el Bajo Egipto de la ganadera frente a la agricultura comobase econmica no slo se plasm en el tipo de aprovechamiento aplicado en el8. Denominacin de uno de los dioses ms importantes del panten de la religin egipcia, cuyosignificado etimolgico era el lejano; era considerado hijo de Isis y de Osiris. En su figura se plasmabala defensa del orden csmico.90 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103espacio, sino tambin se manifest en la religin, y en el panten divino existieronnumerosas deidades vinculadas con esa actividad. La carne con un mayor intersdiettico era la de vacuno (siendo las gamuzas la especie tpica de Egipto), aunqueprobablemente tambin se consumiese la de ovino, porcino y caprino, as como lacorrespondiente a diferentes variedades de antlopes y gacelas. A la produccin decarne y leche debemos aadir la obtencin de cueros, lana, cuernos y grasa.El asno constituy el animal de silla y carga ms empleado por los antiguosegipcios. Fue domesticado a partir del burro salvaje de Nubia (Equus asinus afri-canus) en el IV milenio antes de Cristo, probablemente en el Norte de frica y quizen el Alto Egipto. El caballo se introdujo con la invasin de los hicsos9, pero no seutiliz en las labores agrarias, sino preferentemente como animal de tiro de carrosligeros de dos ruedas. El camello era conocido desde el Reino Nuevo, pero fue utiliza-do como medio de carga y desplazamiento a travs de los desiertos a partir delPerodo Tardo (STRAU-SEEBER, C., 1997, p. 382). El camello exige una demandade agua y alimento reducida, todo ello almacenado en sus gibas, lo que le permiterecorrer grandes distancias.El surgimiento y desarrollo posterior de la agricultura en el Ta-mehu se produjocomo efecto concomitante a la actividad comercial, administrativa y militar de Egiptopor su implicacin, cada vez mayor, en los circuitos polticos internacionales de lapoca. Su aparicin tambin implic notables trabajos de desecacin de reas panta-nosas. El cultivo de la vid (predominaba la uva garnacha) destacaba en el delta occi-dental y en los oasis, conocindose ya el vino, que formaba parte del elenco deproductos suntuosos; los tintos estn muy bien documentados y los blancos se cono-cen a travs de fuentes griegas. Tambin se conocan los vinos de granada granadosy de dtiles (BAINES, J. y MLEK, J., 1988, p. 17). Las cepas se plantaban enoquedades abiertas en el suelo y rellenas de lodo para aumentar su fertilidad, rodeadaspor un alcorque. El abono sola estar compuesto de estircol avcola procedente de laspalomas criadas en las propias reas de cultivo, aunque tambin lleg a utilizarse elorn caballar. La tcnica utilizada inicialmente fueron rsticas prgolas, para con pos-terioridad aplicar el cultivo en perchas o espalderas.A diferencia de otras culturas en las que una de las bases del sistema econmicoes la agricultura, en el antiguo Egipto y especficamente en el delta del Nilo, losagricultores (fellah) no aplicaron el barbecho. Por un lado, porque dada la escasaimportancia que tuvo aqu la agricultura en comparacin con la ganadera, se intentabamaximizar la produccin de la reducida tierra disponible para cultivar. Por otro, por-que no exista la amenaza patente de agotar la riqueza agrolgica del terrazgo, puestoque el Nilo aportaba un ingente volumen de nutrientes cada ao.Desde el punto de vista de la vegetacin natural, en el delta del Nilo se combinauna vegetacin forestal caracterstica de los oasis (palmera datilera de la que se obtienemateria prima para producir fibras, tamarisco, acacia espinosa, palmito, algarrobo,9. Reyes de origen asitico que dominaron Egipto durante la XV Dinasta, aproximadamente entre1650 y 1542 antes de Cristo (SCHULZ, R. y SEIDEL, M. (Editores), 1997, p. 516).EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 91Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103sauce, laureles y rboles frutales, como higueras, granadinos y mandrgoras) con laestepa herbcea y las superficies semidesrticas. Este tapiz vegetal favorece el pasto delganado en la desembocadura del ro, adems de obtener el papiro10 y el lino, del queposiblemente se obtuviese el aceite de linaza. Tambin destacaban los lotos, conociendolos egipcios dos tipos: el loto blanco (Nymphaea lotus) y el loto azul (Nymphaea caeru-lea), a los cuales se aadi el loto indio (Nymphaea nelumbo). El algodn slo se cultiven Egipto a partir del Perodo Tardo. La riqueza faunstica en los medios terrestre(fluvial, lacustre, pantanal, etctera) y marino favoreca la prctica de la caza y la pesca.El delta constitua un espacio que atraa a numerosas aves que recalaban en ldebido a sus rutas migratorias. Pero el consumo de carne de ave era un privilegio delas clases sociales dominantes, destacando las palomas la paloma Rock, criadastambin posiblemente en palomares, as como aves acuticas gansos, patos, ocas,grullas e, incluso, cisnes y terrestres codornices, trtolas, etctera. Las gallinas nose conocieron antes del Reino Nuevo y probablemente se generalizaron en el perodogrecorromano. Los bancos pesqueros ms importantes eran el Nilo, el lago Manzalaen el delta oriental y el lago de Moeris (Birket Qarun) en El Fayum (STRAU-SEEBER, C., 1997, p. 382).Las condiciones de movilidad e inestabilidad del sustrato en el exutorio del Nilocomo consecuencia de la dinmica fluvial propia de los mbitos de desembocadura deros, tambin constituan factores negativos para las estructuras humanas, como laconstruccin de slidas vas de comunicacin, siendo muy difcil atravesar el delta enuno u otro sentido. Tal fue la dificultad de trnsito que hasta los propios faraones,cuando regresaban de las campaas militares que haban desarrollado en el exterior,intentaban no penetrar en el Bajo Egipto. El asentamiento permanente se llev a cabosobre las cadenas de dunas situadas entre los distintos brazos del Nilo, anulando as eldesplazamiento de las mismas al quedar aqullas fijadas. Ahora bien, durante la pocapredinstica se fund, en el rea donde confluyen los numerosos brazos del Nilo, elgran centro econmico del pas ostentado por la ciudad de Letpolis, aunque a partirdel Reino Antiguo este posicionamiento lo tuvo Menfis, en la actualidad El Cairo, queconcentra el poder econmico del Egipto actual. En los tiempos predinsticos, el grancentro religioso del Bajo Egipto fue Helipolis, situada al Norte de Menfis.A tenor de los testimonios encontrados, parece que existan rutas comercialesentre el valle del Nilo y su delta, fenmeno que ayudara a complementar ambasregiones desde el punto de vista de las actividades econmicas, supliendo as lascarencias de recursos en cada una de ellas.10. Se utiliz para elaborar diversos productos artesanales (esteras, cestas, elementos arquitectnicos,barcas, sandalias, vestidos, velas, cuerdas y ligeras sombrillas) y tambin en el mbito cultual (ofrendas).Tena un elevado valor simblico (frescura, fertilidad, regeneracin), lo que produjo que se transformase enun modelo decorativo en la arquitectura y utensilios cultuales. Tambin se masticaban las ramas dulces. Noobstante, la mayor importancia la alcanz mediante la transformacin de la pulpa de sus tallos para elaborarmaterial de escritorio denominado papiro (SCHULZ, R. y SEIDEL, M. (Editores), 1997, p. 518). Lospapiros se convirtieron en la planta herldica del Bajo Egipto, mientras que el loto era el smbolo del AltoEgipto.92 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-1033.3. Los desiertos y oasisLos flancos oriental y occidental del valle del Nilo estn integrados por diversosdesiertos y un conjunto de oasis que aparecen situados en el interior o en los extremosde los mismos, constituyendo stos autnticos vergeles en un contexto aparentementeinhspito y desolador, pues son el hbitat de una serie de animales y microorganismosadaptados a la sequa, y de algunas especies vegetales que tambin presentan mecanis-mos particulares de adaptacin. Los oasis ms importantes existentes en el entorno delNilo son los siguientes (de Norte a Sur): Libia: oasis de Jufra, Jalu, Tazerbo y Kufra. Egipto: oasis de Siwa, Bahariya, Farafra, el-Dakhla, el-Kharga, Kurkur yDunqul. Sudn: oasis de Salima y de Nukhaylah.La superficie desrtica ocupa aproximadamente el noventa por ciento del pas, yconstituy una defensa natural para la civilizacin contra posibles ataques o incursio-nes de pueblos extraos al reino, debido a las difciles condiciones de estos medios:elevadas temperaturas diurnas, acusadas oscilaciones trmicas diarias, escasez de pre-cipitaciones y su concentracin horaria, dficit hdrico y disponibilidad nfima derecursos naturales. Respecto a la orientacin econmica de los desiertos, hay quedestacar la explotacin de diversas minas y canteras.En cuanto a los desiertos, destaca el occidental y el oriental, aunque este segundoconcentr la mayor atencin de los egipcios por la existencia en l de importantesyacimientos de cobre, adems de por ser la principal va de acceso al mar Rojo. Estosdesiertos estaban compuestos por grupos nmadas y dispersos de poblacin, que des-empearon un papel en la estructura poltica y econmica de la civilizacin egipcia, alhaber sido utilizados como mercenarios en el ejrcito y por integrar una gran parte dela mano de obra dirigida a la construccin de las edificaciones de carcter pblico y,especficamente, de carcter poltico o religioso, como los templos erigidos en honorde la divinidad principal de cada urbe.En el desierto oriental destaca la fuente de minerales del Sina, que proporciona-ba turquesas, cuyos yacimientos explotaron los egipcios desde la III Dinasta hastafinales del Reino Nuevo. Los asentamientos principales con huellas egipcias se hallanen el Sina occidental, y durante ciertos perodos hubo all colonias semipermanentes.La pennsula del Sina fue tambin sede de yacimientos de cobre que probablementefueron explotados por la poblacin local bajo el mando egipcio, adems de malaquita,granate, feldespato verde, gata con vetas concntricas marrones y blancas, gata conestras azules, nice, amatista, cuarzo, berilo verde y calcedonia. Todos estos minera-les se utilizaron en joyera y orfebrera. Adems, el cobre tambin se import deChipre.El desierto arbigo tambin produca gran cantidad de bloques para la construc-cin y piedras semipreciosas. Destacaron las canteras prximas al valle del Nilo,como las de Gebel Ahmar, de cuarcita, y las de Hatnub, de alabastro egipcio; ademsEL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 93Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103de las que proporcionaban arenisca, el Wadi Hammamat, y las minas de oro, situadasen su mayor parte al Sur de la latitud del enclave de Koptos ubicado al Norte deTebas. Una vez ms, era la poblacin local quien explotaba los enclaves minerosgobernada por las autoridades egipcias. El desierto oriental tambin era rico en calci-ta, obteniendo coral del mar Rojo.Los oasis (wahe) constituyen lugares donde establecerse durante la noche, obte-niendo as proteccin de los potenciales peligros de los desiertos. El contraste entre elecosistema propio de los oasis y el desrtico es muy acusado, tanto desde el punto devista natural (clima, vegetacin, fauna, suelos, recursos) como humano. Estos rasgosdistintivos tambin se plasmaron en las construcciones cultuales y en las divinidades,pues stas presentaban rasgos, atributos y poderes diferentes respecto a los templos ylos dioses del valle.Las vas que comunicaban el valle del Nilo con los diferentes oasis y desiertoseran generalmente wadis que, por su fondo plano, habitualmente ancho y de fciltrnsito, permitan establecer rutas comerciales que unan los nexos citados, ademsde facilitar las expediciones dirigidas a la bsqueda de nuevas canteras y metales. Noresulta extrao que el control de estas vas se llevase a cabo por individuos pertene-cientes a la poblacin local, que eran los mejores conocedores de esos mbitos.En el plano econmico y dado el microclima dominante en los oasis debido a lacubierta vegetal y a la presencia de agua (generalmente con un nivel piezomtricomuy prximo a la superficie, pues el afloramiento del nivel fretico suele constituir elorigen de los wahe), los principales productos obtenidos de los mismos eran el vino ylos dtiles, destacando en este sentido el oasis de Siwa, al Oeste de la depresin deQattara. Pero estos vergeles, situados, en algunos casos, en el interior de los desiertos,pudieron desempear una funcin poltica, menos halagea, como es exiliar a estosespacios a los posibles enemigos del Estado, aunque stos pudieran pensar inicialmen-te que haban sido enviados al paraso. Adems, los oasis constituan un refugio paralas personas que huan para escapar de la justicia o de la persecucin, refugindose enlos oasis de el-Kharga y el-Dakhla fundamentalmente.3.4. NubiaLa regin de Nubia, actualmente Sudn, se caracteriz en lo que a etnias serefiere, por el dominio de la poblacin con rasgos negroides en el Sur, mientras que enel Norte destacaba una poblacin de piel marrn (PREZ LARGACHA, A., 1999, p.15-16).Respecto al sistema econmico, se incrementan los lazos de dependencia de lapoblacin hacia el Nilo, pues el espacio potencialmente cultivable es mnimo encomparacin con Egipto y, adems, los suelos son rocosos. Tngase en cuenta que enel pas entre dos tierras aparecen los suelos aluviales situados en torno al Nilo en sutramo final, y los suelos desrticos rodeando a los precedentes; mientras que en Sudnaparecen los suelos desrticos, semidesrticos de pradera chernozioms y suelosferralticos dispuestos de Norte a Sur. No resulta ilgico que, ante este panorama, se94 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103produjesen movimientos emigratorios desde Nubia hacia Egipto, transformndose lamayor parte del volumen de poblacin emigrado en mercenarios. El enclave queconcentraba mayores recursos era Dongola, situado a orillas del Nilo al Sur del lagoNasser.Los suelos aluviales son frtiles por su riqueza en minerales en vas de alteracin.Los suelos aluviales de mejor calidad son aquellos que poseen una capa limosa oarcillo-limosa de buen espesor, tal y como ocurre en el valle del Nilo. Respecto a lossuelos desrticos o aridisoles, presentan una muy reducida fertilidad debido a sunfima cantidad de humus y a que la alteracin qumica de los materiales es dbil. Enrelacin con los chernozioms, son suelos de elevada fertilidad, tanto por sus propieda-des fsicas como qumicas. Son suelos profundos, de elevada porosidad, lo que garan-tiza una buena aireacin, siendo la capacidad de retencin hdrica suficiente. En lossuelos ferralticos la fertilidad es baja, y slo son aptos para el crecimiento del bosqueecuatorial (DUCHAUFOUR, P., 1984, pp. 200, 205, 264 y 453).La Baja Nubia dispona de canteras de piedra y yacimientos de oro a ambos ladosde las orillas del Nilo. Esta regin desempe el papel de abastecedora de madera,mientras que la agricultura nunca fue una actividad muy prspera por razones edfi-cas. Adems, de aqu procedan numerosos productos muy demandados por los egip-cios, muchas veces de carcter lujoso, como las especias, el marfil, el bano, lasplumas de avestruz, las pieles de leopardo, las colas de jirafa y algunas especies demandriles, aunque todava no est claro si estos productos procedan verdaderamentede aqu o de diversos puntos de la selva ecuatorial, pudiendo haber pasado aqullospor varios intermediarios antes de llegar a Egipto.En territorio nubio aparecen varias cataratas del Nilo (cuadro 1), algunas de lascuales representaban un serio obstculo para las embarcaciones, pues en ciertos casosno era posible su trnsito fluvial o slo lo era en determinadas situaciones, como enpoca de inundaciones.3.5. Siria y PalestinaEl Estado del antiguo Egipto mostr un trato despectivo hacia los habitantes deesta regin, aunque no alcanz las cotas del que tenan hacia los nubios, hecho queimpidi la plena integracin del Estado de Nubia en la civilizacin egipcia. An as,los asiticos de Siria y Palestina desempearon funciones sociales al trabajar comoservidores domsticos, debido a sus gustos refinados y suntuosos, pero tambincomo militares, pues exista la creencia de la dificultad de vencerlos en el campo debatalla.Egipto importaba de esta regin la madera (cedro o bano libans) necesaria parala construccin de sarcfagos; embarcaciones destinadas a trasladar las estatuas de lasdeidades a travs de los ros; muebles; para el techado y apuntalamiento de grandesespacios; para andamios en la construccin de templos; y numerosos artculos. Losrboles ms importantes eran los sicmoros, acacias del Nilo, tamariscos, palmeradatilera y morera, aunque la madera de estas especies sola ser, por lo general, de malaEL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 95Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103calidad11, por lo que era necesario recurrir a las maderas de importacin. Los olivos, alser escasos, se solan importar de Oriente Prximo. Otra explicacin que puede expli-car la necesidad de importar madera del exterior sea que, en un principio, la extensinforestal sera mayor con respecto a la actualidad, aunque las talas abusivas pudieronacabar con cierta rapidez con gran parte de la superficie arbrea. Bien es verdad quelos rasgos de los climas actuales del Noreste de frica no hacen posible el desarrollode una densa cobertura arbrea, pero durante la era cuaternaria frica presentaba unclima ms fresco y hmedo, denominndose a esta etapa Edad Pluvial, siendo elSahara ms habitable (JAEGER, F., 1964, p. 51).Existen varias pruebas que permiten apuntar esta hiptesis sobre un cambio cli-mtico, puesto que en las zonas ms secas de Sudn, los conglomerados con vetas dehierro y las lateritas de aluvin cubren un suelo en descomposicin que se origindebido a un clima tropical ms hmedo. Adems, se ha descubierto un conjunto dedibujos rupestres donde aparecen representadas muchas especies animales que actual-mente no viven en el Sahara, y que slo pudieron sobrevivir en un clima hmedo(JAEGER, F., 1964, p. 53). Durante la V y VI Dinasta el clima era relativamentehmedo, pero la desecacin se acentu a partir del III milenio y hacia el II milenioantes de Cristo las condiciones medioambientales adoptaron las caractersticas queobservamos en la actualidad.Los metales tambin concentraron la atencin del Estado egipcio, especialmentela plata, el lapislzuli12 y la obsidiana, pues el rea situada al Este del mar Muerto estconstituida por rocas eruptivas principalmente de la era terciaria. El bronce tambinproceda de Asia. De Siria tambin llegaron jarras de formas fantasiosas, espadas,yelmos, carros de combate y arreos de cuero.Egipto no era solamente una regin importadora; tambin pudo vender al exteriordeterminados productos, como oro, excedentes agrcolas, lino y, fundamentalmente,papiro; aunque estos intercambios no estn muy bien estudiados, uno de los mejoresejemplos de esta situacin fue el dominio romano de Egipto, en cuyo momento estaregin se convirti en la principal fuente de granos del vasto Imperio Romano.La civilizacin egipcia no slo encontr en el valle del Nilo y su entorno nume-rosas riquezas y desarroll en l una frtil agricultura basada en el regado, tambintuvo que afrontar perodos de crisis y profusos peligros. Las hambrunas13 debidas a ladestruccin de las cosechas o la reduccin del tiempo de siembra constituan una delas principales afecciones que acechaban a la poblacin. Otro riesgo era el de las11. Del tronco de la palmera slo se obtena una materia fibrosa e informe, inapropiada para la talla.La acacia del Nilo no alcanza gran altura, siendo su tronco nudoso y curvo (DAUMAS, F., 1972, p. 219).12. Su frmula qumica es (Na,Ca)8(SO4,S,Cl)2(AlSiO4)6. Constituye un mineral silicato de aluminioy sodio con sulfuro sdico. Es de color azul y de gran dureza, cristalizando en el sistema cbico. Se usacomo piedra de adorno y proceda de la Bactriana, en el actual Afganistn. Los egipcios lo adquiran enel mercado sirio de Tefner, tal vez la actual Sippar, situada sobre un canal que une el Tigris con el ufrates.Tambin se denomina lazurita (SNCHEZ CEREZO, S., 1992, p. 804 y CIMMINO, F., 1991, p. 272).13. Los egipcios denominaban como ao de escasez a un perodo de hambrunas.96 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103epidemias, tanto de origen animal como humano, ya fuese por procesos de contamina-cin hdrica, por dficit de saneamiento en las zonas endorreicas, como debido acambios climticos. Adems, las crecidas excesivas podan provocar la destruccin dela red de diques y canales, prdidas humanas, de cultivos y animales.La fauna de los desiertos, aunque era el principal producto obtenido mediante lacaza, tambin constitua un serio peligro para los habitantes, pues abundaban losescorpiones con sus mortales picaduras, leones, chacales, hienas, linces, cocodrilos,hipoptamos, panteras o serpientes entre otras especies. Pero la fauna autctona nosolo constitua una amenaza para la poblacin, sino tambin para los cultivos. As, loshipoptamos a veces destruan las cosechas situadas en las orillas del ro, mientrasque las langostas implicaban la destruccin total.El desarrollo de las diferentes actividades econmicas en el antiguo Egipto requi-ri la apertura de una red de vas de comunicacin que permitiera la conexin entrediversos enclaves, intercambios comerciales, transporte de mercancas y personas,campaas militares, etctera. En este sentido, el sistema de vas de comunicacin fuetanto de carcter terrestre como fluvial.En el Nilo destac el tramo comprendido entre la sexta catarata (cuadro 1) y ladesembocadura del ro, siendo posible la navegacin de barcos de transporte. Lacirculacin longitudinal permita poner en conexin diferentes espacios urbanos situa-dos en las riberas del Nilo. En sentido transversal, la comunicacin de las dos orillasse llevaba a cabo a travs de pequeas embarcaciones ad hoc (pues exista la profesinde barquero) u otras que, de propiedad privada, tambin trasladaban a los viajeros.Resulta necesario advertir que la existencia de puentes no estaba generalizada, pues laconstruccin de este tipo de estructuras fue nfima.El pas tambin contaba con una red terrestre, en la que en numerosas ocasio-nes los caminos aparecan elevados una cierta altura respecto a la superficie topo-grfica, pues era bastante frecuente utilizar los materiales extrados de la apertura decanales fluviales para la construccin de los caminos, cuya disposicin sola serparalela a los cursos de agua. Las vas situadas en el interior de las zonas desrticassolan coincidir con el recorrido de uadis, cursos intermitentes de agua muy fre-cuentes en este tipo de espacios. Adems, exista un cuerpo de vigilancia de la redde caminos, aunque los asaltos no desaparecieron. Las rutas terrestres jugaron unpapel fundamental en lo referido a la comunicacin de los espacios de extraccin minas con los lugares a los que se destinaran los materiales, adems de los puertosmartimos existentes en el mar Rojo. Las vas discurran habitualmente por el fondode los valles, pues son estos lugares de suaves pendientes y, en consecuencia, de unatopografa generalmente llana. De esta manera se potenciaba el comercio en toda laregin.Las diferentes rutas tambin jugaron una funcin religiosa al poner en comunica-cin los distintos templos existentes en Egipto hacia donde se dirigan los peregrinos.La funcin militar tambin fue destacable, pues la civilizacin egipcia requiri deldesarrollo de numerosas incursiones de este tipo para dominar un territorio cada vezms extenso, llevando su poder y plenitud a lugares alejados de la capital del Imperio,la ciudad de Menfis.EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 97Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-1034. TERRITORIO Y RELIGIN: DE LA GEOGRAFA AL MITOUno de los pilares bsicos de la religin egipcia fue el mantenimiento del ordencsmico establecido en el momento de la creacin del conjunto de las cosas existentes(al aspecto que posean todos los elementos al culminar este proceso se le denomin laPrimera Vez, constituyendo el modelo hacia el que la vida y las cosas deben tender).Este hecho estaba legitimado por la realeza tuviese carcter divino o no y por elinflujo beneficioso de los dioses, cuya intervencin en la vida terrenal se reflejaba enlas inundaciones peridicas del Nilo.La religin egipcia dispona de un conjunto de mitos cosmognicos que explica-ban el origen del cosmos y la totalidad de las cosas existentes en la Tierra. Debetenerse en consideracin que cada ciudad de la civilizacin estaba compuesta por untemplo fundado en honor al dios principal de esa urbe y, por tanto, esta divinidadactuaba como demiurgo en el mito cosmognico de la ciudad. Por tanto, en Egiptoaparecen tantos mitos cosmognicos como ciudades y la deidad de cada enclaveurbano es el gran creador en los respectivos mitos de creacin. An as, hay quedestacar tres cosmogonas fundamentales: la heliopolitana, la menfita y la hermopoli-tana. Corresponden a las ciudades de Helipolis, Menfis y Hermpolis, estando lasdos primeras situadas en el Bajo Egipto y la tercera en el Alto Egipto.El proceso de la creacin que relataban los diferentes mitos cosmognicos pre-senta unas caractersticas comunes independientemente de la ciudad considerada. As,dicho proceso se reflejaba en la relacin que la poblacin mantena diariamente con sumedio natural. Por ello, el sol es un elemento dominante y la creacin comienzacuando aparece la colina primigenia (denominada colina benben en el relato cosmo-gnico de Helipolis); es decir, simblicamente corresponderan a pequeas acumula-ciones de limos en la llanura fluvial como consecuencia del descenso de las aguas dela crecida. Esta colina representa la posibilidad de cultivar el espacio y, adems,comienza a imperar el orden entre el conjunto de las cosas creadas, pues los egipciostenan la concepcin de que el origen de todo estaba en una materia oscura, informe ylquida donde domina el desorden y que denominaban Nuu. Esta situacin inicialdonde domina Nuu tiene su elemento correlativo en el punto lgido de la inundacindel Nilo en el que el agua lo ocupa todo, siendo el caos patente hasta que aparece lacitada colina primigenia. Como hemos expresado, el mundo aparece a partir de lacreacin, dividindose en tierra, cielo y mundo subterrneo.Las caractersticas del medio natural no slo se plasman en los mitos cosmog-nicos, sino tambin en la concepcin cclica que los egipcios tenan de la naturaleza.Tal es as que el sol y el Nilo, dos de los elementos geogrficos dominantes enEgipto, nacen y mueren desde la perspectiva simblica: el sol nace cada maanapor el Este y muere por el Oeste al final del da, mientras que el Nilo nace ymuere anualmente cuando se produce su crecida y el descenso progresivo de susaguas, retornando de esta manera el Nilo al agua original y volviendo a fluir de ellaen un crculo eterno. Segn todo esto, el Este era considerado como la reginresidencia de los vivos, mientras que el Oeste representaba el lugar donde habitabanlos muertos.98 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103En el marco del panten divino del antiguo Egipto, el Nilo tambin tena surepresentacin. Hapi era la divinidad del Nilo que representaba la fertilidad de Egiptoproducida por las inundaciones peridicas de las tierras de cultivo, fenmeno querefleja el papel trascendental ejercido por el ro en la pervivencia de la civilizacin.Adems, el Nilo constitua el referente para establecer los lmites entre el Este y elOeste del mundo. Otras divinidades menores eran Crofi y Mofi, cuya referencia apare-ce en Assun, deidades que se localizaban escondidas entre las rocas y que hacandiscurrir el agua surgida de Nuu.Al comienzo de este artculo se haca una diferenciacin entre la Tierra Negrao Kemet y la Tierra Roja o Deshret. Pues bien, tambin aqu cada elemento tiene sudios. As, Horus representa a Kemet por ser sta la tierra que simboliza el orden, rasgoplasmado en la parcelacin de las tierras y en el cierto grado de urbanizacin de lasmismas, mientras que Seth representa a Deshret por ser sta la tierra que simboliza eldesorden, rasgo que se manifiesta en el caos presente en los desiertos y en las tierrassalvajes. Este hecho constituye un factor fundamental de la religin egipcia, pues ladicotoma entre el orden y el desorden forma parte del trasfondo del proceso de lacreacin. Adems, Horus tambin representa el Alto Egipto y Seth el Bajo Egipto.Dadas las repercusiones positivas que el Nilo traa para el pas, el ro era conside-rado por los habitantes como una libacin de los dioses. De este modo, la de Sethinundaba el Alto Egipto desde la isla Elefantina hasta Pi-Hapy, y la de Horus inundabael Bajo Egipto desde Pi-Hapy hasta Behedet (CIMMINO, F., 1991, pp. 19-20).La morfologa de los espacios cultuales tambin estaba ntimamente vinculadacon los rasgos propios del entorno geogrfico. Los templos constituyen las casasdonde habita el dios de cada ciudad y donde se llevan a cabo los cultos oficiales de lareligin, conteniendo la estatua de la representacin divina. En el marco de esa rela-cin entre geografa y religin, el templo es una transposicin simblica del universo,porque dado que en su interior se encuentra la representacin del dios creador, latotalidad del edificio religioso deber ser a imagen y semejanza del mundo que lorodea y que l ha creado.La construccin de un templo implicaba, en primer lugar, llevar a cabo una oque-dad en el suelo donde se colocaran los cimientos del edificio, siendo necesario queaflorase el nivel fretico, pues ste representa a las aguas primordiales en cuyo trasfon-do religioso est el Nilo sobre las cuales flotaba la tierra. Otra cuestin es la orienta-cin astronmica de los templos. En este sentido, posiblemente y de manera general,una simple direccin Norte-Sur u Oeste-Este fuera suficiente, vinculndose la primeracon el trayecto de las estrellas circumpolares o con la dualidad Alto-Bajo Egipto, y lasegunda con la dinmica solar ya apuntada (MOLINERO POLO, M. A., 2000, p. 81).En el interior de los templos axiales aparecen unos trpodes escalonados quesimbolizan la colina primordial sobre la que se coloc el gran demiurgo en el momen-to de la creacin (figura 3); aparecen pisos a distintos niveles, aunque siempre ensentido ascendente, lo que simboliza el ascenso hacia el cielo, hacia los dioses; lascolumnas del espacio templario carecen de capitel y fuste, constituyendo una simboli-zacin petrificada de muchos de los elementos naturales que surgieron en la creacin,como las palmeras. Adems, stas, desde la percepcin ptica, parece que no llegan aEL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 99Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103tocar el techo del templo, pues en la realidad los elementos vegetales no alcanzan elcielo, representando generalmente el techo del templo al cielo y el suelo a la tierraanegada. El patio con prticos, espacio de suelo liso rodeado de columnas, representaun pequeo lago con sus orillas repletas de plantas, imagen que se repite profusamenteen la geografa del valle del Nilo. La sala hipstila, llena de columnas, simboliza unbosque de lotos o palmeras tan frecuente en la naturaleza del Nilo, donde el suelo estinundado aparecen dibujadas barcas sagradas. El espacio endgeno del templo es,en general, lquido debido a los mltiples pictogramas que aluden al agua y oscurola falta de luz se acrecienta a medida que penetramos en el templo, rasgos esencia-les de Nuu (MOLINERO POLO, M. A., 2000, pp. 87 y 88).El muro exterior que delimita un templo, denominado tmenos, compuesto por layuxtaposicin de bloques de adobe, es ondulado porque las ondas representan a las delas aguas primordiales que se retiraron en el momento de la creacin, surgiendo lacolina primigenia. Adems, la forma de los muros tambin constituye una defensafrente a un proceso natural y bastante habitual en las zonas donde la oscilacin trmi-ca diaria es muy elevada: la termoclastia. Las paredes exgenas del templo presentanuna serie de fracturas diagonales, quedando dividido as en una serie de bloques queencajan perfectamente. Debido a la termoclastia, el volumen de las rocas se modificaa causa de los cambios trmicos diarios, por lo que si el muro fuese recto y homog-neo terminara por derrumbarse dada la red de diaclasas que surgira (figura 4). En laportada de entrada al templo aparece el pilono (dos enormes torres que flanquean lapuerta de piedra de acceso al templo), smbolo del surgimiento del sol en el horizonteal amanecer, pues ello indica que este astro sale cada da, reproducindose continua-mente el carcter cclico de la naturaleza. Adems, tambin simboliza el lmite exte-rior de Egipto, la separacin entre el caos que gobernaba antes de la creacin y elcosmos ordenado (MOLINERO POLO, M. A., 2000, p. 86).Las costumbres funerarias y en particular la momificacin, ocuparon un lugarcentral en la religin, hecho reflejado en la profusin de textos funerarios encontradosen numerosos yacimientos arqueolgicos. La naturaleza tambin aportaba elementosfavorables para desarrollar estas prcticas. Es el caso de la obtencin de natrn,compuesto natural de carbonato y bicarbonato sdico que era extrado del wadi Na-trun situado en el Bajo Egipto entre otros. Este tipo de sal se utiliz para desecar elcadver del difunto durante el rito momificatorio y para llevar a cabo su purificaciny combustin de incienso en el culto funerario. De este modo, la piel quedaba adheri-da a los huesos y, posteriormente, se rellenaban los huecos producidos por la extrac-cin de los rganos. El natrn tambin se emple en la fabricacin de porcelana yvidrio, adems de para salar el pescado y la carne, aunque estos productos tambinpodan secarse al sol; para la farmacopea y la medicina, para cocinar y para determi-nados procesos tcnicos o qumicos como la obtencin de esmalte.En el delta del Nilo era frecuente que apareciesen pequeas islas resultantes de laacumulacin de arenas fluviales provistas de densas cubiertas de papiros; por ello,stos simbolizan en la mitologa la tierra surgiendo del ocano primigenio. En cuantoa los lotos y segn el mito, la gran flor de loto azul, de la cual sala el sol, surgi delocano primigenio el primer da del mundo.100 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103FIGURA 3. TEMPLO EN SECCIN CON LOS ELEMENTOS MS DESTACADOSDE SU MORFOLOGA Y EL SIGNIFICADO MTICO DE SUS COMPONENTESFuente: MOLINERO POLO, M. A. (2000): Templo y Cosmos, en Arte y sociedad del Egipto antiguo(MOLINERO POLO, M. A. y SOLA ANTEQUERA, D. Coordinadores.), p. 85. Adaptacin propia.FIGURA 4. ESQUEMA DE CONSTRUCCIN DEL TMENOS. NTESE LA ONDULACINDE LOS LADRILLOS DE ADOBE, REPRESENTANDO SIMBLICAMENTEA LAS AGUAS PRIMORDIALES, NUUFuente: MOLINERO POLO, M. A. (2000): Templo y Cosmos, en Arte y sociedad del Egipto antiguo(MOLINERO POLO, M. A. y SOLA ANTEQUERA, D. Coordinadores), p. 86.Pero la geografa va, incluso, ms all, en este caso est presente en las costum-bres escatolgicas. Osiris es una de las principales divinidades del panten del antiguoEgipto, dios y juez supremo de los muertos, representando el orden csmico en elmundo de ultratumba. El difunto poda alcanzar los campos de Osiris, pero no sinantes atravesar territorios desconocidos, con bestias feroces y otros peligros que ace-EL VALLE DEL NILO: DE LA GEOGRAFA AL MITO 101Cuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103chaban continuamente durante el viaje escatolgico. Si llegaba a ellos, dichos camposconstituan un fiel reflejo del valle del Nilo, donde el muerto no iba a trabajar la tierracomo lo hizo en el ms ac, sino a disfrutar de una nueva vida.5. CONCLUSIONESEl desarrollo de la civilizacin del antiguo Egipto a lo largo de su perodo deexistencia ha estado condicionado por el devenir continuo del Nilo, cauce fluvial que haaportado una ingente cantidad de recursos a los habitantes del valle, principalmente atravs de sus inundaciones peridicas. No deseamos caer en el determinismo geogrfico,pero no hay duda del intenso condicionamiento que la dinmica fluvial ha tenido respec-to a las actividades econmicas, polticas, sociales y culturales del Egipto faranico.Evidentemente, la evolucin espacio-temporal de esta civilizacin no ha dependido ni-camente del Nilo y de sus avenidas, sino que tambin han intervenido con especialrelevancia el propio bagaje y riqueza cultural de los egipcios y su capacidad para saberintegrar y aprovechar de forma ptima los recursos que el Nilo les brindaba.El estrecho vnculo que existi entre la geografa del valle y la de la desemboca-dura del Nilo y la cultura egipcia no slo se plasm en un conjunto de tcnicasaplicadas con una finalidad productiva, sino tambin, en el marco de la religin, elNilo y la totalidad de los fenmenos asociados a ste crecidas, depsito de sedimen-tos, exuberancia de flora y fauna, etctera se transformaron en un referente de lacomunidad, estableciendo un slido trasfondo en las creencias religiosas y, en particu-lar, en las escatolgicas.Por supuesto, para los antiguos pobladores del valle, el Nilo no fue el nicoelemento natural que estaba presente en su mundo ideolgico; tambin otros, como elsol, representaron un papel central en el marco de las creencias personales y de lacolectividad, reproducindose continuamente el carcter cclico de la naturaleza quetanto inters despert en el seno de la civilizacin.El Nilo, con su poder benigno, pero en ocasiones tambin destructivo, se configuren un elemento omnipresente en los esquemas cognitivos que los habitantes del valleplasmaban en el desarrollo cotidiano de sus actividades, orientadas a satisfacer susnecesidades bsicas tanto de tipo econmico como de ndole social, cultural, religiosa,etctera. Por esta razn, los egipcios recreaban el origen del cosmos y del mundo cadaao en el momento justo de la crecida del Nilo y su ulterior descenso, aunque tambin,en modo alguno, lo hacan cotidianamente condicionados por el nacimiento y la muer-te del astro Sol, reproducindose as el citado ciclo natural, pues la vida y la muerteeran ciclos diferentes, nunca opuestos, para los miembros de la civilizacin.El influjo del Nilo tambin alcanz el mundo al que los egipcios aspirabanllegar tras la muerte, siendo partcipe, por tanto, de una doble dimensin, la terrenal yla escatolgica, imposible de disociar si ansiamos conocer la esencia del Nilo, elsecreto de un ro que tanto cautiv a los habitantes del antiguo Egipto14.14. Este artculo est dedicado a Chantal Afonso Trujillo, porque cada idea posee una fuente deinspiracin, y ella ha sido la de este trabajo. Adems, a su apoyo y opinin crtica.102 JOS IVN BOLAOS GONZLEZCuadernos Geogrficos, 33 (2003), 75-103BIBLIOGRAFAALDRED, C. (1968): Los egipcios. 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